TodavĆa hay paridad, pero quienes se oponen a la legalización son mayorĆa en las comisiones; insisten en un proyecto alternativo que atenĆŗa lo aprobado en Diputados.
Frente a un desenlace incierto, todo indica que a la histórica sesión del próximo 8 de agosto, fecha en la que el Senado debatirĆ” el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, llegarĆ”n tres dictĆ”menes distintos. Una semana antes de que los senadores deban expedirse en las comisiones, el próximo miĆ©rcoles 1Āŗ de agosto, las cuentas estĆ”n parejas. Sin embargo, el rechazo al aborto legal tiene mayorĆa en las comisiones de Justicia y de Asuntos Constitucionales.
En cambio, el apoyo a la legalización tal cual la aprobó la CÔmara de Diputados se impone en la Comisión de Salud, que es cabecera del debate en la CÔmara alta.
La tercera opción serĆa el dictamen de los senadores de Córdoba. Impulsada por el oficialista Ernesto MartĆnez (Cambiemos-Córdoba), la propuesta legaliza el aborto, pero avanza con modificaciones que no fueron incorporadas en la CĆ”mara baja, como el reconocimiento de la objeción de conciencia institucional y la eliminación de la penalización a los mĆ©dicos que se nieguen a realizar la prĆ”ctica.
El panorama es volĆ”til. La relación de fuerzas podrĆa modificarse en la Comisión de Asuntos Constitucionales, donde un senador que aĆŗn no define posición, otro que pide cambios pero podrĆa virar de opinión, mĆ”s la ausencia de un tercero podrĆan trastocar las tornas en favor del aborto legal.
Si se toma en cuenta que en el Senado el dictamen de mayorĆa tiene que sumar el mayor nĆŗmero de firmas en cada una de las comisiones, y no por simple suma de rĆŗbricas del total del de senadores que participan del plenario, el miĆ©rcoles próximo podrĆa generarse una fuerte disputa reglamentaria sobre cuĆ”l serĆ” el despacho que tenga primacĆa sobre el resto.
El debate no es menor. Aquel dictamen que sea considerado de mayorĆa o de primera minorĆa, si es que ninguno obtiene la mitad mĆ”s una de las firmas en cada comisión, serĆ” el primero en ser sometido a votación en el recinto el próximo 8 de agosto.
En la suma total, y teniendo en cuenta que 10 legisladores se repiten en dos comisiones y algunos (3) en las tres comisiones participantes, el rechazo reunirĆa una firma mĆ”s (16) que el apoyo a la legalización del aborto (15), en tanto que tres apoyarĆan un dictamen con modificaciones y otros dos estarĆan ausentes.
Si los nĆŗmeros se mantienen sin modificaciones, el primer dictamen que serĆa discutido en el recinto serĆa una propuesta para rechazar de plano la despenalización del aborto, tal como llegó de la CĆ”mara de Diputados .
No obstante, hay dos senadores que podrĆan modificar esa relación de fuerzas. Se trata del jefe del bloque radical Angel Rozas (Chaco), quien aĆŗn no definió posición, y Laura RodrĆguez Machado (Pro-Córdoba), quien sufre fuertes presiones polĆticas en su provincia para que rechace el proyecto.
Machado duda ante la posibilidad de que su apoyo a un dictamen con modificaciones, que anticipo hace dos semanas, termine complicando las chances de la legalización del aborto en el Senado y favoreciendo el rechazo.
Son precisamente estos dos casos los que ponen en duda la relación de fuerzas en la comisión de Asuntos Constitucionales. Con 19 miembros, por el momento el rechazo reúne 8 firmas, una mÔs que el apoyo al proyecto.
En esta comisión, que preside Dalmacio Mersa (PJ-Catamarca), contrario al aborto legal, el dictamen que propone legalización con cambios tendrĆa dos firmas (RodrĆguez Machado y MartĆnez) y se registrarĆa la ausencia del salteƱo Juan Carlos Romero.
Este último, al igual que Angel Rozas, no hizo pública su posición, pero estarÔ presente en el recinto para votar en la sesión del 8 de agosto.
En contra
Ā
El rechazo tiene asegurada la primacĆa de firmas en la Comisión de Justicia, que preside el peronista Pedro Guastavino (Entre RĆos), quien ya se manifestó a favor del aborto legal. Sobre 16 integrantes, nueve senadores ya se pronunciaron en contra y siete respaldan el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo.
El restante miembro es el cordobĆ©s Ernesto MartĆnez que, como ya se dijo, impulsa legalización con cambios.
Por Ćŗltimo, el apoyo a la iniciativa votada por la CĆ”mara de Diputados tiene mayorĆa en la Comisión de Salud. Presidida por el radical Mario Fiad (Jujuy), que se opone al aborto legal, quienes quieren convertir en ley la iniciativa tienen ocho firmas, una mĆ”s que el sector antiabortista.
En esta comisión tambiĆ©n figura el senador MartĆnez y su propuesta de modificaciones a la propuesta de los diputados.
El restante integrante de Salud es MarĆa Eugenia Catalfamo (PJ-San Luis), quien anunció su rechazo a la legalización pero cursa el octavo mes de embarazo y tambiĆ©n sufre presiones polĆticas sobre su voto. Se estima que la senadora optarĆa por ausentarse tanto a la hora de firmar el dictamen como en la jornada de la sesión.
Por Ćŗltimo, entre los antiabortistas empieza a tomar fuerza la idea de ofrecer una alternativa.
«No podemos rechazar el proyecto y salir a festejar como si hubiéramos ganado un partido de fútbol», comentó un senador de ese sector.
La idea, en ese sentido, serĆa pedir el tratamiento en la misma sesión de un proyecto que despenalizarĆa el aborto sin legalizarlo, una alternativa que ya habĆa adelantado el senador Federico Pinedo.
Fuente: La Nación









