El Secretario General TĂ©cnico-MĂ©dico de la entidad, Rafael Zamora, reiterĂ³ que la quita del subsidio social no afectarĂ¡ a «ningĂºn jubilado que lo necesite».
En tanto el Defensor del Pueblo de la Tercera Edad de la Ciudad, Eugenio Semino, criticĂ³ algunos de los criterios excluyentes como, por ejemplo, «la tenencia de una cobertura prepaga».
«Hoy el instituto tiene una cobertura para medicamentos que va desde el 50 al 80 por ciento, que es la mĂ¡s alta de la Argentina, o sea cualquier afiliado tiene con su receta esta cobertura», dijo Zamora a la radio FM 89.90.
«AdemĂ¡s, el instituto tiene una herramienta que es un subsidio social para quienes no pueden pagar que cubre los medicamentos al 100 por ciento. Lo que la medida afectĂ³ no es a la cobertura sino a los requisitos para acceder al subsidio», agregĂ³.
El funcionario indicĂ³ que si bien uno de los criterios excluyentes es, por ejemplo, tener un auto de menos de 10 años de antigĂ¼edad, «el instituto va a hacer un estudio socio ambiental y si la persona lo necesita va a seguir teniendo la cobertura»
Asimismo, reiterĂ³ que «sĂ³lo afectara a la gente que pudiendo pagar porque tiene medios socioeconĂ³micos para hacerlo recibĂan el subsidio».
Zamora aclarĂ³ que «hay otro tipo de medicaciĂ³n como la oncolĂ³gica, para el VIH o para la diabetes que estĂ¡n cubiertas al 100% y no estĂ¡n en este subsidio».
Pami revisarĂ¡ los casos de 200 mil jubilados beneficiados por el subsidio social para medicamentos cuyos ingresos superan el techo establecido por la nueva normativa anunciada por ese organismo la semana pasada, decisiĂ³n que desatĂ³ una polĂ©mica y el rechazo de la oposiciĂ³n al gobierno.
Al dĂa de hoy el beneficio que le garantiza la gratuidad de los medicamentos a los jubilados de PAMI es percibido por 1,6 millones de sus 5 millones de afiliados; pero el cruce de informaciĂ³n a travĂ©s del Sistema de IdentificaciĂ³n Nacional Tributario y Social (Sintys) detectĂ³ que 50 de los beneficiarios eran propietarios de aviones y 2.000 de ellos cuentan con embarcaciones a su nombre, segĂºn datos oficiales.
Estos datos llevaron al organismo a establecer nuevos parĂ¡metros para el acceso al beneficio que fueron equiparados a los establecidos para la tarifa social de servicios pĂºblicos; los afiliados de Pami que soliciten el subsidio deberĂ¡n demostrar ingresos iguales o inferiores a una jubilaciĂ³n mĂnina y media; no poseer mĂ¡s de un inmueble y no contar con un vehĂculo de menos de diez años de antigĂ¼edad, entre otros requisitos.
«En realidad es una medida que tiene que ver con lo tradicional del PAMI que es la corrupciĂ³n. Un programa que es la entrega de medicamentos por vĂas de excepciĂ³n, con el 100% de descuento, hasta 2012 se realizaba con el control previo de un informe social del jubilado al que se le entregaba. Luego dejĂ³ de hacerse por falta de trabajadores sociales y esto generĂ³ que muchos a quienes no les correspondĂa el programa igual lo recibĂan», señalĂ³ por su parte Semino a la radio FM Latina.
El defensor del Pueblo de la Tercera Edad de la ciudad de Buenos Aires apuntĂ³ que «no obstante, en algunos casos las cuestiones observadas son poco serias, por ejemplo, el tema de establecer el grado de riqueza por si tiene o no una prepaga es incorrecto».
«Hay algunos que cobran la mĂnima y los hijos con mucho esfuerzo pagan una prepaga, que incluso eso ayuda al PAMI al eximirlo de algunos gastos», puntualizĂ³.
Semino asegurĂ³ que «mĂ¡s allĂ¡ de la corrupciĂ³n, el principal problema del PAMI es el contrato con la industria del medicamento, que de hecho se estĂ¡ negociando en estos dĂas» en referencia al convenio que el PAMI negocia cada año con los laboratorios para definir las condiciones de la cobertura de los medicamentos.
«Se trata de un contrato que no tiene controles, y con el cual se maneja todo el sistema de salud en Argentina, porque maneja un tercio del mercado y pone los precios. Me parece que mĂ¡s allĂ¡ de la corrupciĂ³n y lo que se puede haber generado, entonces, el gran problema a resolver es el de la industria del medicamento», subrayĂ³ el defensor del Pueblo de la Tercera Edad.









