Especialistas en seguridad informƔtica advirtieron sobre el posible uso indebido de los miles de datos biomƩtricos que recolecta el sistema
La aplicación que permite agregar o quitar aƱos del rostro a partir de una simple foto se volvió furor en las redes sociales. Si bien FaceApp -como se llama la app- incluye varios filtros para modificar la apariencia estĆ©tica del usuario ganó popularidad con la opción para lucir como un anciano: cabello blanco para algunos o arrugas y pómulos caĆdos para otros. Con humor algunos celebraron su buen estado y otros despotricaron contra el resultado achacado por demĆ”s. Como no podĆa dejar de pasar, en seguida circularon los memes con los resultados del filtro aplicado a famosos y polĆticos.
La aplicación es muy fÔcil de usar. Después de descargarla en el celular hay que subir una foto o tomarse una selfie. Una vez hecha la foto aparecen las opciones con los filtros: hay para agregar anteojos, cambiar el color de pelo, agregar maquillaje, poner o quitar barba y, por último, la de sumar o quitar edad. El filtro que se popularizó por agregar varias décadas al rostro aparece bajo el nombre de Anciano.
MÔs allÔ de la diversión al usar la app, especialistas en seguridad informÔtica lanzaron la primera advertencia: ¿qué sucede con los miles de datos biométricos que recolecta el sistema?, ¿quién almacena esa información sensible que permite la identificación facial similar a la utilizada por las fuerzas de seguridad?
El creador de la aplicación, el ruso Yaroslav Goncharov, explicó que el sistema utiliza una forma de inteligencia artificial conocida como red neuronal para escanear el rostro y modificarlo según el filtro elegido.
Ā«El reconocimiento facial se estĆ” convirtiendo rĆ”pidamente en uno de los elementos clave de la identidad digital y, por lo tanto, las personas deberĆan considerar la posibilidad de proteger su imagen facial de la misma manera que deberĆan proteger otros elementos de su identidad, como su fecha de nacimiento, nĆŗmero de contribuyente y demĆ”sĀ», advirtió David Vaile, presidente de la Fundación Australiana de Privacidad.
A pesar de esto, los usuarios la usaron para divertirse.
Fuente: PƔginaa12









