Se trata de Roberto Ponce, conocido como el «Loco Tito», quien recibió un tiro en un pie, mientras que un joven que estaba con él sufrió una herida de bala en un muslo.
El ex lĂder de la barra brava de Belgrano de CĂłrdoba, Roberto âLoco Titoâ Ponce, fue baleado en la puerta de su casa por desconocidos que dispararon desde un automĂłvil y se dieron a la fuga.
El hecho ocurrió en la tarde del martes en el pasaje Armengol Tercera, de barrio Alberdi y Ponce, de 64 años, recibió un disparo en uno de sus tobillos, mientras que un joven que se encontraba con él fue herido en el muslo y ambos fueron asistidos en el Hospital de Urgencia.
SegĂșn informĂł Cba24n, el hecho habrĂa ocurrido por una interna con quienes lideran actualmente la barra brava del elenco cordobĂ©s, que estĂĄ conducida por GermĂĄn âEl Gitanoâ MinuĂ© y Lucas PavĂłn, y un minĂșsculo sector que obedece a Ponce, quien dejĂł la barra en noviembre pasado luego de 48 años de mandato y es investigado por el fiscal Guillermo GonzĂĄlez.
GonzĂĄlez confirmĂł el ataque y dijo que el hombre âesta fuera de peligroâ, mientras que Romina Ponce, hija del sujeto baleado, fue testigo de lo ocurrido y en diĂĄlogo con el citado medio de CĂłrdoba relatĂł que ella habĂa llegado a la vivienda junto a su padre y la esposa de Ă©ste y, . como cada martes y jueves, cocinaron para una olla popular, pero por la lluvia, la actividad fue suspendida.
âEn la puerta nos esperaban tres chicos amigos de mi papĂĄ, que cocinan en la olla. Uno de ellos nos estaba contando que lo habĂan amenazado porque se sacaba fotos con mi papĂĄ. En eso, mientras estĂĄbamos en la vereda, vimos los fogonazos y escuchamos los tiros desde la Santa Rosaâ, dijo.
SegĂșn se indicĂł, al menos siete disparos calibre 9 milĂmetros fueron efectuados desde un Peugeot 206 gris, Ponce recibiĂł el tiro en la entrada del pasillo que conduce a su casa, mientras que uno de los jĂłvenes fue herido en el muslo izquierdo.
âMi papĂĄ gritaba que arranquemos el auto. El no puede perder sangre, tiene problemas de salud, no coagulaâ, contĂł Romina, mientras aguardaba que su padre sea dado de alta.








