El Papa hizo referencia a la «encantadora belleza» de la ciudad y enumeró «los numerosos problemas que la amenazan», entre ellos el cambio climÔtico, «la fragilidad de su patrimonio cultural» y el turismo de masas.
Por las caracterĆsticas de la ciudad de Venecia, el papa Francisco cambió el papamóvil por una Ā«papalanchaĀ».
Captura
Ā«Venecia estĆ” unida a las aguas sobre las que se asienta y, sin el cuidado y la protección de este entorno natural, podrĆa incluso dejar de existirĀ», advirtió Bergoglio en su homilĆa.
La jornada dominical del Papa comenzó temprano, con el aterrizaje en un helicóptero en el patio de una cÔrcel para mujeres situada en la isla de la Giudecca, que alberga una exposición de obras de arte promovida por el Vaticano, en el marco del la 60ª Bienal de Arte ContemporÔneo de Venecia.
Francisco saludó, una por una, a las cerca de 80 reclusas, al personal administrativo y penitenciario y a los voluntarios.
En este antiguo convento para mujeres, convertido ahora en una prisión para reclusas con largas condenas,Ā el papa afirmó que Ā«la cĆ”rcel es una dura realidad, y problemas como el hacinamiento, la falta de instalaciones y recursos, y los incidentes violentos generan mucho sufrimientoĀ», pero destacó que la prisión Ā«tambiĆ©n puede convertirse en un lugar de renacimientoĀ». «”Ćnimo, y adelante! No se rindanĀ», manifestó el pontĆfice tras recibir regalos elaborados por las presas.
Luego, el pontĆfice habló ante un grupo de 1.500 jóvenes ante la emblemĆ”tica basĆlica de Santa Maria della Salute de Venecia, cuya majestuosa cĆŗpula domina la entrada del Gran Canal. «”Dejen de lado sus celulares y vayan al encuentro de la gente!Ā», les pidió.
Francisco no viajaba desde su visita a Marsella, en el sur de Francia, en septiembre de 2023. Una bronquitis lo obligó a cancelar su viaje a Dubai en diciembre por su estado de salud, cada vez mÔs frÔgil. Tras esta visita, Bergoglio tiene previsto realizar otras dos al norte de Italia: a Verona en mayo y a Trieste en julio.