Tras cinco dĂas de arduas negociaciones para evitar el veto de Estados Unidos, el Consejo de Seguridad adoptĂł un texto que exige el envĂo «inmediato» y «a gran escala» de ayuda humanitaria al territorio palestino, informĂł la agencia de noticias AFP.
Los bombardeos israelĂes y los combates continuaban hoy en la Franja de Gaza, donde la poblaciĂłn palestina espera la llegada de más ayuda humanitaria luego de una resoluciĂłn en ese sentido del Consejo de Seguridad de la ONU.
Tras cinco dĂas de arduas negociaciones para evitar el veto de Estados Unidos, el Consejo de Seguridad adoptĂł un texto que exige el envĂo «inmediato» y «a gran escala» de ayuda humanitaria al territorio palestino, informĂł la agencia de noticias AFP.
El documento evita llamar a un «alto el fuego», una condición inaceptable para Israel y Estados Unidos, su gran aliado, pero pide «crear las condiciones para un cese duradero de las hostilidades».
Sin embargo, la puesta en marcha de la resoluciĂłn suscitaba hoy muchos interrogantes: la ayuda humanitaria, que entra en el enclave palestino con cuentagotas desde Egipto y desde el paso de Kerem Shalom, dista mucho de las necesidades de la poblaciĂłn, al borde de la hambruna, segĂşn la ONU.
«El modo en el que Israel está desarrollando su ofensiva está provocando enormes obstáculos para la distribución de ayuda humanitaria dentro de Gaza», expresó el secretario general de la ONU, António Guterres, en la red social X (antes Twitter).
Antes de la resoluciĂłn, Israel, que revisa los camiones que entran en Gaza, criticĂł la forma en que las agencias de la ONU distribuĂan la ayuda.
El ministro israelĂ de Relaciones Exteriores, Eli Cohen, insistiĂł ayer en esta cuestiĂłn.
«La decisión del Consejo de Seguridad subraya la necesidad de vigilar que Naciones Unidas sea más eficaz en la transferencia de ayuda humanitaria y de garantizar que la ayuda llega a su destino y no esté en manos de los terroristas de Hamas», afirmó en X.
Del lado palestino, el embajador ante la ONU, Riyad Mansur, afirmó que la resolución es «un paso en la dirección correcta» pero que debe ir acompañado por «un alto el fuego inmediato».
Más tajante, el movimiento islamista palestino Hamas, que gobierna en Gaza, consideró que la resolución es «insuficiente» y «no responde a la situación catastrófica creada por la maquinaria de guerra sionista».
Israel prometiĂł aniquilar a Hamas, tras su ataque sin precedentes del 7 de octubre, en el que murieron más de 1.100 personas, la mayorĂa civiles. Los milicianos tambiĂ©n secuestraron a unas 250 personas -entre ellas una veintena con nacionalidad argentina-, más de un centenar fueron liberadas y 129 siguen cautivas en Gaza.
La respuesta militar israelĂ, por aire y tierra, ha dejado 20.258 muertos, sobre todo mujeres y menores, de acuerdo con Hamas.
Este balance incluye 201 personas muertas en las últimas 24 horas, precisó el ministerio de la Salud, que también informó de más de 53.000 heridos.
Además, segĂşn un comunicado emitido hoy por Israel, alrededor de 200 milicianos de Hamas y de la Yihad Islámica han sido detenidos esta Ăşltima semana en Gaza y trasladados a territorio israelĂ.
Estos «agentes», según el comunicado, serán sometidos ahora al interrogatorio de la Unidad 504 del Shin Bet y la Dirección de Inteligencia Militar, informó el diario Times of Israel.
De acuerdo con las estimaciones del Ejército, más de 700 milicianos han sido detenidos y llevados a territorio israelà desde el comienzo de la ofensiva en Gaza.
El Ejército difundió hoy imágenes que muestran a soldados avanzando entre ruinas y abren fuego en Issa, en el sur de la ciudad de Gaza, con disparos de armas automáticas.
«Varias infraestructuras terroristas fueron localizadas, incluyendo edificios utilizados como emplazamientos militares por Hamas, y fueron destruidas», agregó.
El Ministerio de Salud de Hamas reportó un bombardeo israelà en el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza, y afirmó que el ataque dejó al menos 18 muertos, entre ellos varios niños, y decenas de heridos.
El ataque ocurriĂł poco despuĂ©s de que aviones israelĂes destruyeran una planta desalinizadora de agua en la ciudad de Jabaliya, en el norte del enclave palestino.
Además, decenas de personas murieron en ataques israelĂes con cohetes y artillerĂa contra edificios residenciales en el campo de refugiados de Jabaliya», segĂşn la cadena de televisiĂłn qatarĂ Al Jazeera.
Asimismo, la Media Luna Roja Palestina denunció otro «intenso bombardeo» sobre la ciudad de Jan Yunis, en las inmediaciones del Hospital Al Amal.
«Mi mensaje para el mundo es que nos miren, que nos vean, que vean que estamos muriendo. ÂżPor quĂ© no prestan atenciĂłn?», se lamentĂł Wala Al Medini, una desplazada que tuvo que dejar el campamento de Bureij, tras recibir un aviso de evacuaciĂłn del ejĂ©rcito israelĂ.
El anunció del Ejército de Israel llevó a miles de palestinos a huir hacia Deir al Balah, el refugio más cercano de las hostilidades.
«Más de 150.000 personas se han visto afectadas y la zona ya está abrumada por los desplazados, incluidos los refugios de la Unrwa», informó en X el responsable para Gaza de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, Thomas White.
El conflicto ha destruido gran parte de Gaza, un exiguo territorio de 362 kilĂłmetros cuadrados y 2,4 millones de habitantes.
Los bombardeos israelĂes han forzado a 1,9 millones de personas a abandonar sus casas, un 85% de la poblaciĂłn, segĂşn la ONU.
Tras más de dos meses de guerra, solo nueve de los 36 hospitales en el enclave están en funcionamiento y de forma parcial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El secretario general de la ONU recordĂł ayer que 136 trabajadores de la ONU murieron en 75 dĂas.
Esto es «algo que no se habĂa visto nunca en la historia de la ONU», advirtiĂł Guterres en X, y agregĂł que «la mayorĂa» del personal de Naciones Unidas «se ha visto obligado a abandonar sus hogares».
Solo un cese del fuego humanitario permitirá «comenzar a responder a las necesidades desesperadas de la población de Gaza y poner fin a su pesadilla», agregó.
Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó de que «la hambruna es inminente en Gaza».
A nivel diplomático, continúan los esfuerzos de Egipto y Qatar para conseguir una nueva tregua, después del cese de una semana a finales de noviembre, que permitió la liberación de 105 rehenes y 240 palestinos detenidos en Israel.









