En el marco de esta fecha de concientización por un alumbramiento que respete el deseo de las gestantes, las propuestas legislativas buscan actualizar la normativa vigente.
La reglamentación de las Casas de Partos, una nueva ley para el ejercicio profesional de quienes están licenciados en obstetricia y mayor capacitación para todo el personal en salud son los ejes de tres proyectos de ley presentados en el Congreso, cuyo tratamiento es una de las principales demandas de las organizaciones en la Semana Mundial del Parto Respetado que comienza mañana. Los proyectos, que fueron presentados por la diputada nacional Mónica Macha (FdT), se inscriben en la búsqueda de un «cambio de paradigma» que promueva nacimientos respetuosos y libres de violencias.
En las vÃsperas de la Primera Marcha Nacional Contra la Violencia Ginecobstétrica y Neonatal, que se realizará el próximo miércoles en el Congreso Nacional, el tratamiento de las propuestas es una de las principales demandas de la Campaña «Mi parto, mi decisión».
El primero de ellos busca establecer un marco regulatorio para que las Casas de Partos y Nacimientos funcionen en todo el paÃs, hecho que «ayudarÃa a reducir la violencia obstétrica» a la que son sometidas habitualmente las mujeres a la hora de parir, según argumenta la iniciativa.
«Entendemos que la reglamentación y habilitación de estas casas es permitir otros escenarios de nacimientos y atención a procedimientos gineco obstétricos en lugares de baja complejidad, articulados con los sistemas de salud», explicó a Télam Luján Arcidiacono, coordinadora de la campaña.
«Sabemos que funciona muy bien y que tiene los mejores resultados y estadÃsticas en los paÃses que existe», agregó. En tanto, otro de los proyectos de ley buscan actualizar la normativa que regula el ejercicio profesional de los y las licenciadas en obstetricia, que data de 1967.
Según explica la iniciativa, esa ley está «desactualizada e incompleta» por los cambios en los diagnósticos y tecnológicos de las últimas décadas y por la formación y educación de estos profesionales en el paÃs, pero también por «las demandas de las personas a quienes se les brinda cuidados».
«En esa década las parteras no tenÃan formación universitaria, era una tecnicatura. Hoy las parteras son licenciadas y tienen un rol mucho más autónomo de la figura del médico, pueden gestionar y asistir muchÃsimos procesos sexuales y reproductivos además del parto», señaló Arcidiacono.
Uno de los principales obstáculos para su sanción es que «hay un sector, que responde a intereses corporativos, que quiere eliminar al domicilio como un ámbito de ejercicio profesional de los licenciados de obstetricia», advirtió.
«La lupa está puesta en poder quitar como posibilidad los partos domiciliarios, pero en el medio esto implica que no podrÃan asistir tampoco un preparto, un posparto, un aborto espontáneo que se de en el hogar», apuntó.
Para Arcidiacono, eso significa «dejar a las mujeres en una situación de extrema vulnerabilidad y la negación del ejercicio de la soberanÃa, porque independientemente de lo que cada una elija, lo cierto es que deberÃamos tener la opción de elegir y poder contar con el personal idóneo».
Por último, la campaña enfatizó en el reclamo de tratamiento del proyecto de ley que busca establecer la obligatoriedad de la capacitación permanente en la temática de violencia obstétrica para todas las personas de los equipos de salud que prestan servicios en los establecimientos sanitarios nacionales.









