El hermano menor de la histórica colaboradora del expresidente se presentaba como uno de los desarrolladores del Tren Norpatagónico. Opera como broker en Neuquén, en una zona donde los desarrollos inmobiliarios están en ascenso por la reserva de petróleo.
A tres meses de haber dejado de ser presidente de la Nación, Alberto Fernández sigue teniendo malas noticias del entorno que lo rodeó durante su gestión. Ahora Sebastián Cantero, hermano de su exsecretaria María Cantero, quedó involucrado en un escándalo porque figura en negocios cerca de Vaca Muerta; a diferencia de su hermana y su cuñado que saltaron a la escena nacional por la investigación que desarrolla la justicia por supuestos delitos en contrataciones de seguros por parte de los organismos públicos.
En el círculo cercano al expresidente se encuentran hace décadas los hermanos Cantero. María era su secretaria, Viviana trabaja con Héctor Martínez Sosa, el dueño de una red de aseguradoras que recibieron millonarias comisiones a raíz de la intermediación de las pólizas públicas y que anoche recibió un allanamiento de la Policía Federal en el marco de una investigación a cargo del juez Julián Ercolini. El menor de los tres, Sebastián, se involucró con negocios estatales.
Sebastián Cantero aparece como un actor importante en la provincia de Neuquén, más precisamente en Añelo, una de las zonas industriales del país que presenta mayor crecimiento por la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner y el supuesto inicio de obras para el Tren Norpatagónico, que debe atravesar el país a lo ancho, entre esa localidad y Bahía Blanca. Los dos proyectos tienen un impacto incalculable en la valorización de la zona y alrededor de la traza ferroviaria hay miles de hectáreas a ser vendidas o explotadas y el menor de los Cantero es el responsable de concretar esas operaciones.
Cantero es un hombre del rubro inmobiliario y hace años tiene proyectos de desarrollo de infraestructura en Vaca Muerta. Durante la presidencia de Fernández su injerencia creció. Actualmente, se presenta públicamente como uno de los desarrolladores del Tren Norpatagónico. Lo curioso es que en los papeles originales no lo era. A mediados del 2023 ganó la licitación para la obra de una unidad transitoria de empresas llamada Lemiro Pablo Pietroboni SA – Sabavisa S.A., pero durante la última etapa de 2023 se puso en el congelador el contrato por la incertidumbre política y económica.
Fuentes del Gobierno aseguraron que el convenio no se puso en marcha y que la resolución preliminar será no ejecutar la obra. En la zona dicen que Cantero se arroga seguir con las gestiones para que se concrete y que tiene una empresa en marcha para hacer la playa ferroviaria cerca del yacimiento.
Quienes conocen los negocios del sector que se dan en Neuquén transmitieron que Cantero no solamente ahora se «quedó» con la obra, sino que desde antes se presentaba como el intermediador entre los inversores y el Estado para la concreción del proyecto.
Una de las empresas de Cantero, Toro Brokers SA, consiguió representar a los dueños de 10.000 hectáreas aledañas por donde pasarían las vías del tren para comercializarlas. Se ubican a metros del arenal, las oficinas y los almacenes de YPF, con predios que comienzan desde los US$130.000. Según las publicaciones en su página web ofrece terrenos con escritura inmediata. Además de este proyecto, su inmobiliaria tiene 13 propiedades más a la venta en Nordelta, Puerto del Lago (Escobar), y Ciudad de Buenos Aires.
Las tierras alrededor de la traza fueron donadas al Estado Nacional en una operación condicional a terminar el tren. El incentivo económico es que, a partir del proyecto, la valorización de la zona alrededor crecería exponencialmente por la nueva infraestructura y el aumento de la demanda. Esos terrenos pertenecen a una familia histórica de Añelo, los Tanuz. El acuerdo se concretó a través de una firma, Sinescalas SRL, aunque del otro lado quedó comercializando los terrenos Cantero.
«Añelo Ciudad Central» se llamará el desarrollo a pasos de Vaca Muerta. «Vamos a generar la infraestructura necesaria para que la industria hidrocarburífera siga creciendo», expresó Sebastián Cantero a medios de la zona en septiembre del 2023.
Se presentó como «quien llevó a cabo las gestiones para las reservas de tierra que posibilitaron que el tren llegue a la ciudad». «En su momento, les llevamos una propuesta y que trajo mucha expectativa. Se pidió una extensión de un crédito chino de US$ 200 millones, para la traza, donde hay parte existente y otra que renovar, desde Bahía Blanca hasta Zapala. Y, en el medio de esto, a la altura de Contraalmirante Cordero (en Río Negro), se logró una bifurcación, y crear 77 kilómetros que no existen y no estaban en el proyecto, para llegar hasta Añelo», declaró Cantero el año pasado.
Según consultas hechas en la zona, Cantero busca inversiones en los alrededores de Vaca Muerta.
Cantero tiene decenas de sociedades, tanto en la Argentina como en el exterior. Una de ellas, fundada en Florida, Estados Unidos, llamada Mil 100 Inc tiene como socio a Claudio Alejandro Picón, el empresario que firmó el cheque por US$200.000 que se encontró en la caja fuerte de Alberto Nisman. Estos datos surgen de la base Opencorporates, en la que también aparecen por lo menos otras tres a su nombre. La misma página web de su broker inmobiliario refiere a un domicilio en Miami.