La cantidad de muertos en siniestros viales en Argentina se mantuvo estable en los últimos años debido a la falta de polÃticas de Estado que refuercen le educación vial en las escuelas, controles eficaces y sanciones efectivas, coincidieron expertos en la vÃspera del DÃa del Camino y la Educación Vial que se conmemoró el sábado pasado.
as cifras de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) indican que los fallecidos en siniestros de tránsito en 2018 fueron 5.472, valores similares a los de 2016 y 2017, aunque la ONG Luchemos por la Vida reportó 7.300 vÃctimas fatales el año pasado entre las que ocurrieron en el lugar del accidente y posteriormente a causa del siniestro.
En comparación con otros paÃses del mundo, la última estadÃstica disponible de 2016, muestra que 167 de cada millón de personas murieron en la Argentina en siniestros viales, mientras que en Suiza fueron 26, en Dinamarca 37 y en Italia 54, según reportes de Luchemos por la Vida.
Datos comparativos en Sudamérica de 2017 suministrados por el Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial reflejan que la tasa de mortalidad en accidentes de tránsito cada 100 mil habitantes de Argentina es de 12,74, en Paraguay de 17,23, en Uruguay de 13,45 y en Chile de 10,48.
Las motos no bajan
Las provincias del norte del paÃs encabezaron en 2018 el ranking de mortalidad en siniestros viales en relación a su población, con Santiago del Estero a la cabeza con un 28,6%; mientras Tierra del Fuego cerró la nómina, con 2,4% de fallecidos del total de sus habitantes, según el Observatorio Vial de la ANSV.
El DÃa del Camino y de la Educación Vial se instituyó en conmemoración del Primer Congreso Panamericano de Carreteras que tuvo lugar en 1925 en la ciudad de Buenos Aires con el objetivo de articular polÃticas viales.
La fecha comenzó como DÃa del Camino y en 2009 se amplió también a DÃa de la Educación Vial, materia que por una ley de 1986 es obligatoria y constituye una ‘responsabilidad indelegable del Estado‘ e ‘incluye la promoción de conocimientos, prácticas y hábitos para la circulación y el tránsito seguro en la vÃa pública‘.
Falta de polÃticas
Alberto Silveira, presidente de Luchemos por la Vida, dijo a la agencia Télam que ‘los Ãndices anuales de vÃctimas fatales no bajan en la Argentina porque falta una polÃtica de Estado para la Seguridad Vial‘.
‘La Educación Vial continúa como asignatura pendiente, que depende de que algunos docentes de escuela se interesen por el tema y que los municipios más conscientes se ocupen de brindarla a los nuevos conductores de vehÃculos‘, opinó.
Silveira destacó la necesidad de que haya ‘controles eficaces y generalizados, sanciones efectivas, educación vial sistemática en escuelas primarias y secundarias, además de unificar nacionalmente un sistema de otorgamiento serio y responsable de licencias, y penas de prisión para los transgresores muy graves‘.
Por su parte, Fabián Pons, presidente del Observatorio Vial Latinoamericano (OVILAM), explicó a Telam que ‘tenemos un profundo problema de pérdida de valores culturales que hace muy difÃcil la implementación de medidas de corto, mediano y largo plazo‘.
‘La Educación Vial es imprescindible, pero dentro de un marco de continuidad en el tiempo y no solo pensando en los chicos y adolescentes, sino también en los adultos‘, insistió Pons, quien calificó de ‘naif‘ al actual sistema de concientización.
En el mismo sentido, Axel Dell’olio, licenciado en Prevención y Seguridad Vial y Socio Gerente de Safety Group, señaló a Télam que la escuela ‘es una gran oportunidad para fomentar entornos seguros‘, y que para tener seguridad vial ‘es necesario desarrollar polÃticas nacionales para la regulación del alcohol‘.
‘Para que la Educación Vial sea efectiva no basta con enseñar los colores del semáforo y la señal de ’Pare’ a un alumno de segundo grado; necesitamos estrategias pedagógicas según la edad y adaptables a las caracterÃsticas de cada región de la Argentina‘, apuntó.
Ema Cibotti, presidenta de la Asociación Civil Trabajar contra la Inseguridad Vial y la Violencia con Acciones Sustentables (ACTIVAAS), aseveró que ‘la Educación Vial es condición necesaria pero no suficiente; importa cuando se asocia a campañas públicas que refuerzan lo que se enseña en los colegios, cuando despierta a usuarios motorizados y caminantes y ciclistas para que cada uno comience a observarse en el espacio público‘.









