Un pequeño grupo de mujeres protestó hoy en Kabul, la capital de AfganistÔn, en rechazo a la prohibición de estudiar en la universidad impuesta esta semana por el Gobierno talibÔn y algunas de ellas fueron detenidas, informó una activista.
La protesta, inicialmente prevista frente al campus de la Universidad de Kabul, la mĆ”s grande y prestigiosa del paĆs, se vio obligada a desplazarse a un barrio cercano debido al gran despliegue de fuerzas de seguridad en los alrededores de la casa de estudios.
«Derechos para todos o para nadie», vociferaron unas 20 mujeres, vestidas con el velo que cubre la cabeza y el pecho, o hiyab, y algunas con mascarillas, mientras levantaban el puño reclamando que se les permita estudiar, informó la agencia de noticias AFP.
Pero, Ā«algunas mujeres fueron detenidas por mujeres policĆas que se las llevaronĀ», relató una manifestante que pidió reservar su identidad.
«Dos mujeres fueron puestas en libertad, pero varias permanecieron arrestadas», aseguró.
Las protestas de mujeres son cada vez menos frecuentes en AfganistÔn desde la detención de destacadas activistas a principios de año. Las participantes corren el riesgo de ser arrestadas, sometidas a violencia y estigmatizadas.
Ā«Las niƱas afganas son un pueblo muerto (…) lloran sangreĀ», declaró Wahida Wahid Durani, estudiante de periodismo en la Universidad de Herat, en el oeste del paĆs.
«EstÔn usando toda su fuerza contra nosotros. Me temo que pronto anunciarÔn que las mujeres no tienen derecho ni a respirar», agregó la estudiante, según AFP.
Ayer, guardias armados prohibieron a cientos de mujeres el ingreso a la universidad, luego de que el Ministerio de Educación Superior emitiera un decreto en ese sentido, en un nuevo golpe del Gobierno talibÔn contra los derechos de las mujeres.
Ya en marzo, las autoridades del paĆs musulmĆ”n habĆan expulsado a las adolescentes de la educación secundaria, lo que les alejaba de cualquier intento de acceder a la universidad y que llevó a muchas familias a arreglar matrimonios para asegurar el futuro de sus hijas.
Pero el veto no habĆa llegado a la enseƱanza superior, lo que permitió a muchas mujeres anotarse hace menos de tres meses para rendir los exĆ”menes de entrada a la universidad.
AdemÔs de prohibir la educación, los talibanes expulsaron a las mujeres de los puestos públicos, les prohibieron viajar sin un familiar varón y les impusieron el uso de la burka, la vestimenta que las cubre de cabeza a los pies y que solo deja ver sus ojos a través de una hendidura.
El Ćŗltimo veto habĆa sido en noviembre pasado, cuando les prohibieron el ingreso a parques, ferias, gimnasios y baƱos pĆŗblicos.
La comunidad internacional hizo del derecho a la educación de las mujeres una condición clave en las negociaciones para facilitar ayuda humanitaria al paĆs y reconocimiento de las nuevas autoridades.
La ONU, Estados Unidos y la Unión Europea criticaron esta Ćŗltima decisión del gobernante movimiento islamista, que habĆa prometido tolerancia al retomar el poder en AfganistĆ”n en 2021 luego de forzar la retirada estadounidense tras 20 aƱos de guerra insurgente contra la coalición militar internacional que los habĆa derrocado en 2001.








