
«No estar en los Juegos OlĂmpicos me podrĂa haber bajoneado. Pero no fue asĂ, yo prefiero mirar la otra parte de una situaciĂłn indeseada. Me ayudĂł a aprender», sostuvo el rosarino, que en la tarde del domingo integrĂł el equipo argentino de gimnasia que logrĂł la medalla de plata en el Sudamericano de la disciplina desarrollado en Lima, PerĂş.
«Termina siendo un buen año (2016), al final. Me dĂ el gusto de inaugurar mi escuela de gimnasia, alcancĂ© mucha exposiciĂłn trabajando en programas de TV», señalĂł el diploma olĂmpico en Londres 2012, al participar de la final de anillas
En compañĂa de Osvaldo MartĂnez ErazĂşn, Mauro MartĂnez y Daniel Villafañe, la representaciĂłn argentina finalizĂł segunda en la competencia por equipos, con un puntaje de 243,650, quedando apenas por debajo de su par colombiana, que sumĂł 243,900 puntos.
«La verdad que al principio fue duro no ir a RĂo de Janeiro, sobre todo porque la lesiĂłn no me dejĂł la chance de competir en la clasificaciĂłn. Luego lo pude asimilar», dijo el gimnasta, de 32 años.
«AprendĂ a realizar otra tarea, como la de periodista (trabajĂł para señal de cable Fox Sports). Todo sirve, todo suma», dijo Molinari, que tambiĂ©n resaltĂł haber tenido «buenos resultados» en Copas del Mundo (quinto en HungrĂa) y en el Panamericano de la disciplina (en anillas festejĂł el tĂtulo en Sucre, en setiembre pasado).
Pero, sin dudas, hay dos cosas que lo ponen muy contento al gimnasta rosarino. Lo primero consistiĂł en abrir su propia ‘Academia de gimnasia’ en el HindĂş Club de Don Torcuato, que se transformĂł «en mi principal fuente de ingreso», tal como confesĂł.
Pero Molinari tampoco desdeña la posibilidad de colaborar en el aspecto social y, desde la llegada de la Fundación Weber Saint Gobain, su tarea se ve «recompensada».
«Soy padrino de una ONG llamada Manos en Acción, que le da de comer a muchos chicos de la zona de Pilar. Además, la gente de Weber está construyendo una casa en la zona de Manzanares y yo aporto mi granito de arena. Es una forma de dejar una huella que perdure en la sociedad», consideró Molinari.









