En San Lorenzo se vivió un momento de máxima tensión, luego de que un grupo de aproximadamente 40 barrabravas irrumpiera en el entrenamiento para apretar a los jugadores.
Esta situación se dio luego del empate 1-1 frente a Godoy Cruz, que extendió la racha negativa del equipo del Bajo Flores, que marcha vigésimo cuarto en la Liga Profesional con solo 18 puntos.









