El juez local, José Luis Haertel, dijo que esta instancia «es un escudo para los mÔs vulnerables». Pese a sus limitaciones pidió ayuda para que un chico pueda tener acceso a un control mÔs complejo para su salud
En tiempos donde las dificultades sociales y económicas afectan a muchas familias, la Justicia de Paz y Faltas logró emerger como una instancia crucial en la protección de los derechos de los mÔs vulnerables, dice a NORTE el juez de Paz y Faltas de Campo Largo, José Luis Haertel.
Sostiene que con su proā ximidad y accesibilidad, el organismo busca brindar respuestas rĆ”pidas y efectivas ante situaciones de desesperación, como la de un padre que, angustiado, acudió al juzgado buscando auxilio.
El juez Haertel, junto con su equipo, tomó el caso a partir de una solicitud espontĆ”nea del padre, quien llegó sin representación legal. SegĆŗn explicó el juez, la Justicia de Paz en la localidad es accesible para todos los ciudadanos, lo que perā mitió al hombre plantear su situación desesperada. El caso fue abordado con rapidez.
Ā«En menos de una seā mana ya tenĆamos los inforā mes socioambientales y mĆ©dicos necesarios para tomar una decisiónĀ», explicó.
Por ello, la Justicia deciā dió intervenir de inmediato, solicitando a los Ministerios de Salud y Desarrollo Humano de la provincia que proporcionen el tratamiento y la medicación necesarios para estabilizar al niƱo.
Ā«Esta rĆ”pida actuación fue fundamental para garantiā zar que el menor no siga sin tratamiento mĆ©dicoĀ», dijo Haertel.
ESTADĆSTICAS ALARMANTES
SegĆŗn la ley 26.689, que ampara a personas con enā fermedades poco frecuentes, Ā«el Estado debe garantizar el acceso a tratamientosĀ». Sin embargo, la realiā dad dista mucho de lo que establece la normativa.
Ā«En el caso del Chaco, el acceso a tratamientos especializados es limitado. El padre del niƱo ha sido identificado como Ā«changarĆnĀ» (trabajador informal), lo que significa que carece de obra social o cualquier otro tipo de cobertura mĆ©dica, lo que agrava aĆŗn mĆ”s su situaciónĀ», explicó el Juez Haertel.
EL DERECHO A LA SALUD
El Juzgado de Paz y Faltas de Campo Largo tiene comā petencias limitadas en casos como este, ya que se especializa en adoptar medidas urgentes en situaciones de vulnerabilidad.
Sin embargo, como subrayó el juez Haertel, Ā«la gravedad del caā so obligaba a la Justicia a toā mar una postura mĆ”s activaĀ».
Y agregó: «El derecho a la salud, y mÔs aún el derecho a la vida, estaban en riesgo en este caso. Por eso decidimos actuar de esta manera».
A ello, sostuvo que Ā«este es el primer caso de este tipo en Campo Largo, y podrĆa sentar un precedente legal imporā tante en la regiónĀ».
SegĆŗn el juez, se espera que otros casos similares sean atendidos con la misma celeridad para garantizar que todos los niƱos con enfermedades graā ves reciban el tratamiento que necesitan.
INCERTIDUMBRE PARA LA FAMILIA
La realidad para esta famiā lia sigue siendo difĆcil. SegĆŗn explicó el Juez, Ā«el padre, que vive al dĆa con trabajos informales, no tiene los medios para costear los viajes ni los medicamentos que su hijo necesita. AdemĆ”s, la salud del niƱo sigue en peligro, si no se garantizan controles periódicos y un tratamiento constanteĀ».
Y remarcó que: «Este chico vive aislado por miedo a las infecciones, si no se arbitran los medios necesarios, su vida sigue corriendo peligro».
Asimismo, Haertel señaló que «a pesar de la intervención judicial, el proceso para asegurar una solución integral es lenta. Hasta el momento, los ministerios implicados comenzaron a moverse, pero las medidas urgentes aún no se han implementado de forma completa. Se espera que la difusión del caso acelere el proceso y permita que el niño acceda al tratamiento necesario en un centro especializado».
Por Ćŗltimo, el juez dijo: Ā«Esperamos que este antecedente inspire otras intervencioā nes en pro de quienes mĆ”s lo necesitanĀ».
La secretaria del Juzgado, Jessica GonzĆ”lez, remarcó en diĆ”logo con NORTE que Ā«la Justicia de Paz se caracteriza por su cercanĆa con la comunidad. AcĆ” el ciudadano viene y habla directamente con el juezĀ», mencionó, subrayando la accesibilidad de esta instancia judicial.
Y destacó que «este tipo de justicia, aunque con competencias limitadas, tiene la capacidad de actuar rÔpidamente y adoptar medidas en beneficio de los afectados con un claro objetivo, que es brindar respuestas efectivas a las personas que acuden a sus oficinas en busca de soluciones».
A pesar de las limitaciones impuestas por la ley, la Justicia de Paz supo adaptarse para dar respuestas en casos de extrema necesidad.
Ā«A veces rozamos el lĆmite de nuestra competencia, pero es mejor hacer que no hacerĀ», reconoció GonzĆ”lez, refiriĆ©ndose a la flexibilidad con la que trabajan para asegurar que ninguna solicitud quede sin atención.
Y acentuó que este tipo de enfoque «es vital en un momento en que, como indican las cifras, las dificultades sociales afectan a un gran porcentaje de la población».
Fuente: Diario Norte.








