En una sesión corta y armoniosa, luego del consenso entre el oficialismo y la oposición, la CÔmara de Diputados dio media sanción -por 222 votos afirmativos, ninguno negativo y una abstención- a la ley de emergencia alimentaria para dar respuesta a la crisis económica y social que afecta a los sectores mÔs desfavorecidos de la población, acelerada tras las devaluación del último mes.
Ahora, la norma deberĆ” pasar a la CĆ”mara alta, y si bien no estĆ” confirmado la sesión desde distintos bloques anticiparon que podrĆa tratarse el próximo miĆ©rcoles.
Mientras en los alrededores del Parlamento militantes de organizaciones sociales se manifiestaron por la aprobación, el oficialismo llegó al recinto con la voluntad de dar el debate y los votos para que la iniciativa superara con éxito el trÔmite legislativo en la CÔmara baja y obtener la media sanción.
El proyecto de emergencia alimentaria no fue debatido en comisiones por lo tanto necesitó del voto de los dos tercios de los presentes para poder ser debatido sobre tablas.
Ā«Esta ley reasigna partidas presupuestarias y permite al Estado acelerar la compra de alimentos. Es un plan que plantea poner un piso ante esta situación social difĆcilĀ», sostuvo el diputado Daniel Arroyo, de Red por Argentina.
HĆ©ctor Ā«TotyĀ» Flores, de la Coalición CĆvica anticipó que su bloque acompaƱarĆ” la iniciativa, pero recordó que este Gobierno Ā«fue el que mĆ”s aumentó las partidas socialesĀ» y dijo que Ā«la Argentina sale de esta decadencia trabajandoĀ».
A su turno, Carlos Castagnetto del FpV, «este proyecto de ley surge porque el gobierno no quiere ver la realidad de los comedores comunitarios». «Queremos agradecer al oficialismo que nos acompaña en esta media sanción, pero queremos aclarar que este proyecto no es al azar», agregó.
Alcances de la ley de emergencia Alimentaria
La iniciativa que prorroga hasta el 31 de diciembre de 2022 la Emergencia Alimentaria Nacional y que propone aumentar en un 50% las partidas presupuestarias vigentes en 2019 correspondientes a polĆticas pĆŗblicas nacionales de alimentación y nutrición fue consensuada entre los bloques opositores y lleva las firmas de diputados del Frente de Todos, del Bloque Justicialista, del Frente Renovador, de los puntanos de Unidad Justicialista y los misioneros del Frente Renovador de la Concordia.
AdemĆ”s, faculta al jefe de Gabinete a actualizarlas trimestralmente, tomando como referencia la variación del Ćndice de Precios al Consumidor (IPC) en el rubro Ā«alimentos y bebidas no alcohólicasĀ» y la de la canasta bĆ”sica alimentaria que mide el INDEC y habilita al Poder Ejecutivo a Ā«disponer las ampliaciones y las reestructuraciones presupuestarias, y las decisiones administrativas conducentes a un abordaje efectivo de la emergencia alimentaria y nutricionalĀ».
Este miĆ©rcoles, la Oficina de Presupuesto del Congreso emitió un informe sobre el impacto fiscal de la iniciativa en la que determinó que si el incremento se calcula sobre los crĆ©ditos vigentes al 31 de agosto de los programas identificados el costo ascenderĆa a $10.489 millones. En tanto, si el incremento se calcula sobre los saldos de crĆ©dito no ejecutados al 31 de agosto de los programas identificados el costo ascenderĆa a $4.061 millones.









