La Justicia Electoral de los 24 distritos del paĆs y los fiscales de todas las fuerzas polĆticas iniciaron el escrutinio definitivo de los comicios del pasado domingo, en los queĀ Alberto FernĆ”ndez, del Frente de Todos, fue electo Presidente de la Nación.
El recuento de votos, que para la categorĆa de Presidente y Vicepresidente de la Nación deberĆ” haber concluido en no mĆ”s de 10 dĆas, serĆ” el Ćŗnico con validez legal para establecer el resultado y reemplazarĆ” al realizado provisoriamente por el Correo Central y la empresa Smartmatic.
Por otra parte, si bien es obligatorio una demora menor a 10 dĆas para el caso de la elección del Jefe de Estado, podrĆa darse que el recuento tarde algunos dĆas mĆ”s para otras categorĆas, como diputados y senadores nacionales o la de gobernador de la provincia de Buenos Aires.
En las PASO del 11 de agosto el recuento definitivo demoró hasta 15 dĆas en algunos distritos electorales, aunque en aquella oportunidad fue necesario procesar mĆ”s listas que en las elecciones de este domingo y no corrĆa el plazo mĆ”ximo establecido por el Código Nacional Electoral.
El desempeƱo de Smatmatic, que ganó la licitación para encargarse del escrutinio provisorio, estarĆ” en la mira de los fiscales de los partidos polĆticos de la oposición, que iniciaron el escrutinio a las 18 de ayer en las diversas dependencias establecidas en cada uno de los distritos electorales.
Previo a las elecciones, distintos frentes electorales habĆan expresado cuestionamientos y dudas sobre la transmisión de los telegramas a cargo de la empresa, en la noche del domingo.
«Una vez que dispongamos de esas cifras, las cotejaremos con las que ha hecho conocer el gobierno nacional a través de Smartmatic, el Correo, etcétera. Si de ese cotejo surgen inconsistencias, haremos las presentaciones judiciales correspondientes», anticipó hoy el cuerpo de apoderados del Frente de Todos, que encabeza Jorge Landau, a través de un comunicado.
En esa lĆnea dijeron que no harĆ”n Ā«comentarios sobre el trĆ”fico de datos que circulan en las redes socialesĀ», que hablan de un mal manejo de información, y que continuarĆ”n auditando a travĆ©s de su equipo de informĆ”ticos pese a no confiar Ā«en la información proporcionada por el gobierno y tampoco de las conclusiones emanadas de esos datosĀ».








