Los Torneos de FĆŗtbol de las diferentes Ligas de Veteranos de la capital correntina, siempre dejan polĆ©mica y muchas noticias. No por el despliegue futbolĆstico de sus participantes, sino mĆ”s bien por la cantidad de incidentes que ocurren, dentro y fuera de las canchas. El fin de semana se registraron varias peleas en al menos dos cotejos, con heridos graves y participación de la PolicĆa.
Ocurren casi todos los fines de semana y cada vez con mayor violencia. No hubo detenidos y los heridos fueron atendidos en los hospitales. Los participantes reclaman mejor organización a los responsables, que hasta ahora no se hicieron cargo.
El hecho mĆ”s serio se registró pasada las 18 del sĆ”bado 30, en la cancha Llano, en la que se enfrentaban por la llamada Ā«Liga de TunoĀ» el equipo de Ā«Cara suciasĀ», representando a las Mil Viviendas, versus el combinado de Ā«BaƱado SurĀ». Si bien el primer tiempo fue bastante picado y con algunos roces, no fue hasta el inicio del segundo tiempo cuando se produjeron los eventos mĆ”s violentos. Los de las Mil Viviendas llevaban la victoria con 2 goles a 1, cuando la parcialidad del otro equipo comenzó a insultarlos. Algunos de los jugadores no supieron lidiar con las gastadas y confrontaron al pĆŗblico, pero de las palabras pasaron rĆ”pidamente a las manos, hasta que un hombre, mayor de edad, tomó dos botellas de vidrio, las golpeó entre sĆ, partió una de ellas y atacó a los jugadores y a quienes estaban con ellos.
Hubo piƱas, patadas y dos hombres con severas lesiones punzocortantes en el rostro y brazos. Una de las vĆctimas, quien serĆa el hijo de uno de los directores tĆ©cnicos de los equipos participantes, recibió un profundo corte que le atravesó el rostro.
Todo se salió de control. En el lugar no habĆa PolicĆa vigilando el cotejo; mucho menos servicio de emergencia mĆ©dica para atender a los heridos. Un móvil policial que estaba en la zona fue alertada del tumulto y al llegar, se topó con una turba de al menos 30 personas atacĆ”ndose mutuamente. Los dos efectivos intentaron calmar los Ć”nimos, pero casi terminan sufriendo las consecuencias de la violenta reacción. Los heridos fueron hospitalizados y por el caso hasta ayer no habĆa detenidos.
Otros altercados
El segundo incidente ocurrió tambiĆ©n el fin de semana en el cotejo disputado entre Ā«Colombia GranaderosĀ» y Ā«TulaysĀ». La batalla campal se originó cuando se producĆa un cambio tĆ”ctico en uno de los equipos. Al parecer, uno de los jugadores hizo una seƱa obscena contra sus contrarios y esto desató el pandemonio, que finalizó todos contra todos. Hubo varios lesionados y un partido terminado por incidentes.
Los disturbios, cada vez mÔs violentos y tumultuosos, se estÔn haciendo frecuentes en este tipo de campeonatos de veteranos, en los que todo conspira contra el espectÔculo deportivo, partiendo de la premisa de que no existe previsión en seguridad y mucho menos en resguardo médico si se necesitara de urgencia, ya que el año pasado ha cobrado vidas de varios jugadores descompensados. La queja de quienes participan de estos torneos es constante, pero al fin y al cabo todos participan de igual manera, pese a que no estÔn dadas las condiciones.









