Utilizaban datos de beneficiarios del IFE, titulares de Asignaciones Universales y monotributistas para redactar las facturas y conformar empresas fantasmas. El uso de SAS para sobrefacturar servicios desde 2017 implicó una evasión de 430 millones de dólares.
La AFIP junto con la Justicia Federal de Córdoba y el Ministerio Público Fiscal desarticularon un entramado de estudios contables y empresas dedicadas a la generación de facturas falsas. Se utilizaban datos de beneficiarios del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), titulares de Asignación Universal y monotributistas para redactar las facturas y conformar empresas fantasmas que presten servicios a grandes firmas, utilizando el sistema de facilidades de las Sociedades por Acción Simplificada (SAS), que creó el macrismo para la inscripción online y en 24 horas de firmas unipersonales.
Los casos se fueron conociendo a medidas que los titulares del bono familiar, monotributistas o perceptores de alguna asignación eran suspendidos de esa condición al detectarse niveles de facturación a su nombre que, obviamente, no habĆan realizado, explicaron a El Destape fuentes vinculadas a la investigación. Las estimaciones preliminares arrojan que las usinas de facturas apócrifas investigadas a lo largo de un aƱo emitieron comprobantes por mĆ”s de 2800 millones de pesos.
Con esas facturas falsas se habrĆan facilitado maniobras de evasión de impuestos por 430 millones de pesos entre 2017 y 2020. La investigación conjunta fue impulsada por las FiscalĆa Federal N°1 de Córdoba, la FiscalĆa Federal de San Francisco y la FiscalĆa Federal N°3 de Córdoba.
āEntre las metodologĆas fraudulentas utilizadas por las estudios contables y empresas investigadas se identificó la apropiación de la Clave Fiscal de personas sin capacidad contributiva para generar facturas falsas que eran utilizadas para reducir el monto de los impuestos que debĆan pagar sus clientesā, explicó el ente recaudador que conduce Mercedes Marcó del Pont.
Cómo operaba esta banda
SegĆŗn supo El Destape de fuentes judiciales, la investigación se inició luego de que se recibieron mĆŗltiples denuncias de personas que han sido privadas de su acceso al IFE, Asignación Universal o a facturar como monotributistas en alguna locación de servicios o trabajo que estuvieran haciendo porque se encontraban con que su situación fiscal habĆa cambiado.
āAlgunos se habĆan convertido en responsables inscriptos y figuraban como titulares de empresas, lo que, obviamente, no habĆan hecho ni tienen la capacidad económica para hacerloā, explicó la fuente judicial. Desde la Justicia Federal de Córdoba se presentó ante la AFIP la denuncia, dado que existe presunción de que esto opera a nivel nacional. āEstĆ” pasando en todos lados, en una especie de economĆa clandestina y paralelaā, explicaron a este medio.
Los allanamientos para desarticular el entramado de empresas y estudios contables dedicados a generar facturas apócrifas se realizaron en las ciudades de Córdoba, RĆo Cuarto, CosquĆn, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Santa Fe, Sunchales y Villa MarĆa, entre otras. Las medidas judiciales tambiĆ©n contemplaron domicilios en el Ćrea Metropolitana de Buenos Aires.
En la investigación se encontraron āusinasā, integradas por personas de estudios contables que reclutaban a la gente; en algunos casos se les pagó a las personas por el acceso a la clave fiscal y al cambio de registro pero en su mayorĆa directamente bajo engaƱo les robaban la clave fiscal y los convertĆan en contribuyentes.
El paso siguiente era colocarlos como titulares de las empresas, bajo la estructura de las SAS, que no tienen ningĆŗn control. Las facturas se emitĆan y se enviaban de manera digital (vĆa WhatsApp y/o correo electrónico) y se presentaban ante la AFIP como gastos de las empresas y con eso achicaban y evadĆan todo el impuesto IVA.
Las implicadas en el entramado de evasión
Entre quienes compraban estas facturas se encuentran grandes empresas, entre ellas un conocido call center con mĆ”s de mil empleados, que utilizaban este mecanismo para evadir impuestos y, se presume, lavar dinero. āLo que hacĆan estos estudios es lo que se conoce como āestrellar la empresaā, lo ponen a uno como titular de la empresa, y genera facturas hasta que la AFIP se da cuenta de que son falsas. El organismo ahĆ los ubica en el registro de facturas apócrifas, entonces esa empresa ya no sirve y la abandonan. La persona, si cobraba, dejan de pagarle y si le habĆan robado la clave, el daƱo ya estaba hechoā, explicó una de las fuentes en una causa en la que rige el secreto de sumario.
Las personas que fueron damnificadas, en su mayorĆa de familias muy pobres, tienen derecho a presentarse como querellantes a reclamar un resarcimiento por el daƱo que se les han causado. estas personas son el daƱo visible de todo esto. Las tareas de investigación conjuntas permitieron, hasta el momento, mĆ”s de 90 allanamientos y 33 detenciones. Los delitos investigados son asociación ilĆcita, adulteración de registros, evasión calificada y administración fraudulenta.
Los procedimientos que se desarrollaron a lo largo de dos dĆas contaron con la participación de 328 agentes especializados de la Dirección General Impositiva (DGI) de distintas regiones del paĆs, asĆ como distintas fuerzas de seguridad nacionales y provinciales.
FUENTEEl Destape








