Boca Juniors dio otra muestra de solidez, de aplomo y de experiencia. Porque mÔs allÔ del 3 a 0 a Caracas, lo mÔs valioso es que el equipo volvió a jugar bien. No se desesperó nunca, ni siquiera cuando tuvo un penal en contra. Y en ese contexto observarÔ con tranquilidad el sorteo de los octavos de final de la Copa Libertadores, previsto para hoy a las 12.
ParecĆa que por el hecho de tener asegurado desde hace tres semanas no solo el boleto a la siguiente etapa, sino tambiĆ©n un lugar en el copón de los primeros, el equipo de la Ribera iba a menospreciar el partido con Caracas. Que no iba a encontrarle entusiasmo y lo jugarĆa a media mĆ”quina. Cuidando a sus futbolistas de riesgos innecesarios de lesiones o sanciones disciplinarias.
Pero no fue asĆ. Porque el equipo salió a jugar con la voracidad de siempre. Con ese estilo que le supo impregnar Russo a comienzos de aƱo, de buscar la victoria desde el inicio, como si la clasificación no estuviera definida de antemano. Y entonces, el Xeneize edificó una goleada que terminó siendo un monólogo. Incluso, por momentos se floreó.
El desarrollo pudo haber sido diferente. Porque a los 13 Buffarini se lanzó a cerrar un centro atrĆ”s del rival con los brazos abiertos, la pelota dio en su mano izquierda y el juez uruguayo Christian Ferreyra sancionó con penal. Pero claro, en el arco azul y oro estĆ” Esteban Andrada, que es una garantĆa de confianza en cada partido y contuvo el remate de Robert HernĆ”ndez. Gracias a esa atajada, Boca cerró la etapa de grupos con apenas un gol recibido en seis juegos. Un verdadero hito en la historia reciente de la competencia. Con un dato mĆ”s: la racha con la valla invicta encadena 485 minutos, desde aquel tanto que anotó en el debut precisamente HernĆ”ndez, en el 1 a 1 con Caracas en suelo venezolano.
Después de esa gran ocasión malograda, Caracas se derrumbó. Y entonces era cuestión de tiempo hasta que Lisandro López marcara el 1 a 0 con un fuerte cabezazo a los 27 y eso abriera mÔs la cancha.
Apenas seis minutos después Boca elaboró una gran jugada colectiva. La arrancó Salvio en posición de lateral derecho, jugó con Tevez, que en el mediocampo volvió a tocar para Buffarini. El Nº 10 dejó pasar la devolución, que cayó en Soldano, que abrió para Cardona, que esperó y habilitó a Fabra, que tiró el centro rasante para que Tevez la puntee a la red. De Ôrea a Ôrea para establecer el 2 a 0, que sentenció el partido a los 26 minutos.
Todo lo demĆ”s fue un monólogo xeneize. En ese contexto, y otra vez muy metido en el juego, Tevez celebró sus 250 partidos con la camiseta azul y oro de la mejor manera. Anotó sus primeros dos tantos en esta Copa y elevó a 20 su cuenta personal. Con ese nĆŗmero se trepó al podio de los artilleros top del club en el torneo continental, cerquita de los 25 de Riquelme y los 23 de Palermo. AdemĆ”s, llegó a 87 conquistas en la suma de todas las competencias, pasó a Guillermo Barros Schelotto y Sergio MartĆnez (ambos con 86) y quedó a 5 de. Riquelme.
El presente del Ćdolo es el mejor desde que volvió de su experiencia china. Solo comparado con ese semestre en modo europeo de 2015, e incluso por momentos mejor que aquel. Prque los aƱos le aportaron mĆ”s experiencia y eso le permite dosificar sus esfuerzos. Pero algo mĆ”s: con su actitud, Tevez contagia. Pregona con el ejemplo.
La presencia desde el inicio de Edwin Cardona resultó un acierto. Porque dejó claro que juega en otra categorĆa. Pases filtrados con el copyright de Riquelme, un juego de memoria con Frank Fabra, sociedades con el Apache y con Salvio, y una llegada al Ć”rea con mĆ”s presencia y decisión que la que suele exhibir Pol FernĆ”ndez, hoy en una posición mĆ”s retrasada en el campo.
En lo defensivo no hubo tanta demanda de trabajo como en otras ocasiones. Aunque como hay una idea de juego sólida, que haya ingresado Buffarini por Jara no alteró en nada la Ćŗltima lĆnea.
El partido le sirvió a Russo para probar alternativas para cuando no esté disponible Jorman Campuzano (preservado para evitar una amonestación que lo margine en la próxima instancia). Con la tranquilidad de que ya estÔ en el plantel Diego GonzÔlez, que estarÔ a disposición del entrenador una vez que tome ritmo de competencia después de la larga inactividad que encadena (no juega desde septiembre de 2019).
Esta goleada indiscutible ubica a Boca como el equipo con el quinto mejor puntaje de los 16 que disputarÔn los octavos de final. Y le ofreció a su próximo rival una imagen de equipo sólido, comprometido con una idea, solidario y convencido. Después, es fútbol. Y los impoderables del azar (en el sorteo de hoy que armarÔ la llave a la final del 23 de enero en el MaracanÔ) y de cada llave determinarÔn hasta dónde llegarÔ esta ilusión que crece partido a partido, y que se sostiene con argumentos sólidos.
Fuente: Diario La Nación.









