Asà surge de un trabajo reciente realizado por UNICEF Argentina. Mientras padres, docentes y especialistas coinciden en la necesidad de volver a clases presenciales, también se destaca la urgencia de acortar la creciente brecha digital.
āA siete meses de la implementación de la educación a distancia como Ćŗnico mecanismo para garantizar la continuidad pedagógica de millones de alumnos argentinos, los docentes, los padres y los propios chicos desean el regreso a las clases presenciales y repasan las primeras conclusiones de lo que dejaron las aulas virtuales: mientras la mayorĆa coincide en que como nunca antes quedó expuesta la brecha tecnológica que atraviesa al paĆs, mĆ”s del cuarenta por ciento de los chicos reconoció no haber sentido el apoyo de familiares y de la propia escuelaā, seƱala el informe publicado en el diario platense El DĆa.
El dato corresponde a un trabajo reciente presentado por UNICEF Argentina y Google pero entra en sintonĆa con distintos informes y encuestas que vienen radiografiando la compleja situación educativa en el paĆs en tiempos de pandemia y desigualdades tecnológicas.
Según la Encuesta de Evaluación sobre la continuidad pedagógica, por caso, el 65% de los alumnos de nivel primario que asisten a escuelas privadas se encuentra en condiciones óptimas de conectividad frente al 38% de las estatales que sólo logra conectarse a través del celular, valor que en el sector privado es de apenas el 8%.
Para corroborar aún mÔs este dato, basta con decir que sólo el 25% de los hogares no tiene acceso fijo a Internet y un tercio de ellos donde viven niñas, niños y adolescentes que cursan en escuelas públicas primarias y secundarias carecen de recursos para la continuidad pedagógica.
āEs una catĆ”strofe educativaā, asegura el investigador y profesor de SociologĆa Emilio Tenti Fanfani, para quien, con la falta de clases presenciales, āpierden los que antes ya perdĆan, los sectores mĆ”s desfavorecidosā .
Los datos de la evaluación a docentes sobre la continuidad pedagógica son contundentes: en el nivel secundario el 40% de los docentes informó tener hasta 100 estudiantes a cargo, 32% entre 101 y 200, 22% entre 201 y 300, y 6% mÔs de 300 estudiantes a cargo.
AdemÔs, casi la mitad de las y los docentes (46%) logró adecuar la propuesta de continuidad pedagógica en una y dos semanas, y alrededor del 30% desde el inicio. Por otra parte, 20% de las y los docentes indicaron que la adaptación les llevó un mes aproximadamente.
Para Tenti Fanfani, āuna Ć©lite de alumnos tienen reuniones por la plataforma Zoom dos horas por dĆa y la brecha con las que no lo tienen se agrandarĆ”ā, al tiempo que aseguró que ālo que mĆ”s costarĆ” recuperar al sistema educativo son los adolescentes que habrĆ”n perdido el ritmo de aprendizajeā.
QuƩ dicen los chicos
Unicef Argentina y Google, como se dijo, presentaron en los Ćŗltimos dĆas los resultados de una encuesta realizada a mĆ”s de 800 adolescentes argentinos sobre la educación durante la pandemia. El relevamiento indagó sobre una población de chicos y chicas de las distintas provincias a travĆ©s de una plataforma virtual y, en ese sentido, desde UNICEF aclararon que -por esa razón- no aborda ni indaga sobre las percepciones de los alumnos con dificultades de conectividad que, en algunas regiones, alcanza al 66% de la población.
Los especialistas del organismo de protección de los derechos de la niƱez y el equipo de Google en Argentina explicaron que el trabajo buscó conocer āquĆ© piensan y cómo se adaptaronā los chicos a una educación que āen los Ćŗltimos meses dio un salto cuĆ”ntico, que evolucionó mĆ”s que en los Ćŗltimos 30 aƱosā.
Entre otros resultados destacables, estos chicos de entre 14 y 19 años valoraron la introducción de recursos pedagógicos tecnológicos y algunos incluso manifestaron
su sorpresa por la tardanza histórica en la incorporación de estas herramientas que pretenden que los docentes mantengan cuando se pueda volver a la presencialidad.
Los encuestados añadieron que, antes de la pandemia de coronavirus, solo 1 de cada 4 de sus docentes usaban estrategias digitales y, por ello, valoraron por sobre todas las cosas el esfuerzo realizado en esa adaptación.
Sin embargo, la encuesta tambiĆ©n fue contundente en otro sentido: lo que menos les gusta es que la modalidad actual sea āsolo virtualā, ya que afirmaron que no pudieron incorporar de manera definitiva la virtualidad como rutina de aprendizaje y cerca del 72% dijo que quieren volver a clases presenciales.
Incluso, como se dijo, el 43% de los alumnos aseguró sentirse en estos meses poco acompaƱado ā ya sea por la escuela o por sus familiares ā o directamente sin compaƱĆa.
Desde UNICEF seƱalaron que a travĆ©s de otras encuestas ā tanto pĆŗblicas como las encaradas por el Ministerio de Educación de la Nación ā se pudo ver durante estos meses de clases en modalidad remota que el paĆs mantiene ābrechas digitales muy marcadasā. Sólo 1 de cada 2 hogares cuenta con una computadora disponible para la educación y la problemĆ”tica se acentĆŗa en algunas zonas del norte del paĆs, dónde el acceso a internet estable y de buena calidad llega a 35% de los hogares.
En esto coinciden todos: la pandemia del coronavirus hizo mĆ”s visible la brecha digital entre los jóvenes del paĆs, dado que mientras en los sectores medios los adolescentes cuentan con una variedad de dispositivos tecnológicos, en los sectores populares no suelen contar con un dispositivo propio, segĆŗn otro estudio realizado por Chicos.net con el apoyo de Facebook.
āLos chicos que no acceden a la conexión no es que ādisminuyenā su posibilidad de educarse o conectarse con el mundo exterior: en Ć©poca de pandemia, no tener Internet es caerse del sistemaā, aseguraron los responsables del trabajo.
La investigación mostró que mientras que en los sectores medios los adolescentes tienen un abanico de dispositivos (computadoras, tablets, celulares y consolas) para conectarse a una enorme variedad de servicios (Zoom, WhatsApp, Netflix, Twitter, Instagram, TikTok y YouTube), en los sectores populares muchas veces se comparten los dispositivos dentro de la familia.
āNo puedo usar el celular de mi mamĆ” para estar en contacto con mis amigos porque lo necesitamos para cosas mĆ”s importantesā, aseguró uno de los jóvenes entrevistados, de 17 aƱos. Otro entrevistado, de 13 aƱos, dijo que āla tarea nos llega al celular de mi mamĆ” y ahĆ tambiĆ©n llegan las de mis hermanos. No podemos hacer la tarea todos al mismo tiempoā.
Sergio Balardini, docente y especialista en juventud, apunta que āse observan mundos que se distancian. Se reparte mal, injustamente, y no se alcanza a cumplir los derechos de todosā.
No muy distinto es lo que opina la investigadora Paula Sibilia, para quien āesta realidad confirma las terribles asimetrĆas que existen en la sociedad argentina y que perjudican a una gran parte de los niƱos y jóvenes en edad escolar. Hay un abismo que se estĆ” agigantando entre aquellos que tienen acceso a educación de calidad y aquellos que prĆ”cticamente no han tenido contacto con sus docentes ni con sus compaƱeros. Las consecuencias de este drama pueden ser irreversibles y gravĆsimasā.
Datos
65% de los alumnos de nivel primario que asisten a escuelas privadas se encuentra en condiciones óptimas de conectividad frente al 38% de las estatales que sólo logra conectarse a través del celular
25% de los hogares no tiene acceso fijo a Internet y un tercio de ellos donde viven niñas, niños y adolescentes que cursan en escuelas públicas primarias y secundarias carecen de recursos para la continuidad pedagógica.
Fuente: eldia.com









