Ramón Luque y Ricardo Uferer fueron secuestrados y torturados en junio de 1976 cuando cumplĆan el servicio militar en un regimiento del EjĆ©rcito, en las afueras de Resistencia. Ahora participarĆ”n del juicio oral en el que se analizarĆ”n los abusos que sufrieron.
Ramón Luque y Ricardo Uferer eran militantes de la Juventud Peronista (JP) de Chaco que fueron secuestrados en junio de 1976 cuando cumplĆan el servicio militar en un regimiento del EjĆ©rcito, en las afueras de Resistencia, y durante aƱos brindaron testimonio de lo que sufrieron y presenciaron en las cĆ”rceles y centros clandestinos donde estuvieron detenidos.
Después de 45 años, todo parece estar dispuesto para el inicio del juicio oral y público en el que se analizarÔn los abusos y tormentos que estos exsoldados padecieron en cautiverio.
«Desde el comienzo de la democracia que venimos contando las cosas que vimos y declaramos en varias causas de lesa humanidad. Ahora es nuestro caso el que va a juicio y tenemos muchas expectativas», señaló Uferer en declaraciones a Télam.
Ā«Siempre declarĆ© y contĆ© lo que sabĆa, al igual que Ricardo. Siempre buscamos justicia, nunca nos movieron ni el odio ni la venganzaĀ», remarcó Luque a esta agencia.
Actualmente, ambos estÔn jubilados y viven en Resistencia, la ciudad donde militaban en una agrupación de superficie de la organización Montoneros.
Su testimonio
Ā«Nos conocĆamos pero militĆ”bamos en lugares distintos de la ciudad. Hicimos desde Resistencia mucho apoyo logĆstico a las luchas que daban en las zonas rurales de Chaco las Ligas Agrarias, organizaciones de los trabajadores del campo que estaban muy movilizadas, pero despuĆ©s del golpe (de Estado de 1976) la cosa se puso dura y empezamos a replegarnos, a preservarnos un pocoĀ», evocó Uferer.
En ese contexto, les llegó a los dos la convocatoria para hacer la conscripción y fueron incorporados al Grupo 7 de ArtillerĆa ubicado en La Liguria, una zona de camino entre Resistencia y el puerto de Barranqueras ubicado en una de las mĆ”rgenes del ParanĆ”.
Ā«Eran dĆas complicados. Un hermano mĆo que militaba estaba detenido y hubo un allanamiento en mi casa. SalĆamos de franco los fines de semana y tenĆamos que andar con mucho cuidadoĀ», recordó Ricardo.
El 22 de junio se produce la captura de Uferer, quien pasó po varios centros clandestinos.
Los secuestros
Los dos militantes de la JP estaban destinados en baterĆas diferentes del regimiento, y el 12 de junio se produce el secuestro de Luque, que es informado por un oficial en la Plaza de Armas de la unidad.
Ā«En la formación, a la maƱana bien temprano, un oficial cuenta que habĆan detenido a ‘un enemigo’ de la patria. PensĆ© entonces que en cualquier momento me podĆa tocar a mĆĀ», afirmó Ricardo.
El 22 de junio se produce la captura de Uferer, que al igual que su compaƱero es trasladado a la Brigada de Investigaciones de la PolicĆa del Chaco, donde funcionaba un centro clandestino.
Ambos fueron torturados juntos y por separado en lugares conocidos como Ā«sala negraĀ» y Ā«el sótanoĀ», y en septiembre son trasladados a la alcaldĆa policial, donde reconocen al oficial Lucio Humberto Caballero (condenado en varios juicios de lesa humanidad) como uno de los jefes que ordenaban las torturas.
En la alcaldĆa permanecieron junto a otros varios detenidos, quienes no podĆan tener contacto entre ellos y eran sometidos a constantes requisas que terminaban en sesiones de tormentos.
En ese lugar, Luque y Uferer vieron a varios de los prisioneros que luego serĆan ejecutados en la Masacre de Margarita BelĆ©n, donde mataron a once militantes y otros cuatro fueron desaparecidos en un fingido intento de fuga.
En 1977, Ramón y Ricardo son llevados a Córdoba, mĆ”s precisamente a La Ribera, un penal militar que habĆa sido convertido en centro clandestino de detención, donde permanecieron cuatro meses en condiciones infrahumanas.
En diciembre de ese aƱo son devueltos a Chaco, detenidos en la AlcaldĆa policial de Resistencia, y en su causa interviene un Juzgado federal, que los sobresee, pero siguen detenidos a disposición del Poder Ejecutivo y en 1981 son trasladados nuevamente a Córdoba para someterlos a un Consejo de Guerra, que los deja en libertad en octubre de 1982.
Con la llegada de la democracia, se forma en la Legislatura chaqueƱa un comisión de derechos humanos presidida por GermĆ”n Bittel (hijo de Deolindo Felipe Bittel, exgobernador de la provincia) y los dos exsoldados dan testimonio sobre los detenidos que vieron con vida en la AlcaldĆa y que luego serĆan ejecutados en Margarita BelĆ©n.
TambiƩn declaran en el juicio a las Juntas sobre esa masacre y en juicio de lesa humanidad que se lleva a cabo en Chaco en 2011, al igual que en los debates de las causas Caballero I, II y III.
El juicio por torturas
En 2014, comenzó a investigarse la detención ilegal y las torturas que padecieron, y el año pasado se confirmaron los procesamientos y la elevación a juicio oral.
Los imputados que deberĆ”n sentarse en el banquillo, y que ya tienen condenas en causas como Margarita BelĆ©n y Caballero, son los policĆas Gabino Manader, JosĆ© Francisco RodrĆguez Valiente, Juan de la Cruz López y JosĆ© MarĆn.
TambiĆ©n se encuentran entre los acusados los militares Luis Alberto Patetta, Aldo HĆ©ctor MartĆnez Segón, Ernesto Jorge Simoni, y Ricardo Guillermo Reyes, y el exagente penitenciario Miguel Angel Vittorelo.
El tribunal estarĆ” integrado por Liliana Graciela Carnero, Noemi Marta Berros y Roberto López Arango, jueces de ParanĆ”, Entre RĆos, pues en Chaco los magistrados en actividad ya dictaron sentencias en otras causas en las que los imputados resultaron condenados.
En este juicio habrĆ” una causa unificada, la que se le sigue al comisario Domingo Mora por torturas, y a la cual la fiscalĆa incorporó pruebas recientemente. En función de ello, fuentes judiciales estiman que el proceso oral y pĆŗblico comenzarĆa en dos meses.
Ā«Es un caso que muestra las prĆ”cticas sistemĆ”ticas de violaciones a los derechos humanos que hubo en el terrorismo de Estado. Son dos vĆctimas que salvaron sus vidas de milagroĀ», afirmó a TĆ©lam el fiscal federal de Resistencia Diego Vigay, a cargo de la acusación en este juicio.









