La senadora Anabel Fernández Sagasti presentó una iniciativa para poder recusar magistrados que hayan manifestado “judicial o extrajudicialmente una posición contraria a la perspectiva de géneros, hostilidad hacia las mujeres y población LGBTIQ+”. Ocurre luego de que el camarista Juan Carlos Gemignani escribiera chats antifeministas.
Los chats misĂłginos y antifeministas que escribiĂł el juez Juan Carlos Gemignani, integrante de la Cámara Federal de CasaciĂłn Penal, en el DĂa Internacional de la Mujer no solo provocaron el repudio del presidente Alberto Fernández y de la vicepresidenta Cristina Kirchner. El episodio fue tan escandaloso que este jueves la senadora Anabel Fernández Sagasti presentĂł una iniciativa en la Cámara Alta para que se pueda recusar a magistrados que se expresen en contra de la perspectiva de gĂ©nero.
Si bien la iniciativa no hace menciĂłn explĂcita a Gemignani parece que los mensajes ofensivos que escribiĂł el camarista sirvieron de disparador de este proyecto, que apunta a incluir en el CĂłdigo Procesal Penal y en la Ley de ProtecciĂłn integral a las mujeres la posibilidad de recusar –es decir, de apartar de un caso- a jueces que se hayan manifestado “judicial o extrajudicialmente” en contra de la perspectiva de gĂ©nero.
El proyecto apunta a incorporar en los artĂculos del CĂłdigo Procesal Penal de la NaciĂłn que abordan los “motivos de inhibiciĂłn” de un juez (art. 55) y de su recusaciĂłn (art. 60) el siguiente texto: “Si manifiesta judicial o extrajudicialmente una posiciĂłn contraria a la perspectiva de gĂ©neros, hostilidad hacia las mujeres y poblaciĂłn LGBTIQ+, utiliza discursos de odio, o no respeta y hace respetar la ley de identidad de gĂ©nero.”
En el mismo sentido, también plantea incluir en la Ley de Protección integral a las mujeres (ley 26.485) que las mujeres tienen derecho “a ser juzgadas con perspectiva de género y sin discriminación, contando con juzgadores y juzgadoras imparciales, siendo motivo de inhibición y recusación de magistrados y magistradas manifestar judicial o extrajudicialmente una posición contraria a la perspectiva de géneros, hostilidad hacia las mujeres y población LGBTIQ+, utiliza discursos de odio, o no respeta y hace respetar la ley de identidad de género.”
En los fundamentos de la iniciativa se sostiene que “un juez o jueza que no lleva adelante capacitación en perspectiva de género, se manifiesta públicamente en contra de la aplicación de la perspectiva de género, o hace uso de discursos y prácticas de odio y prejuicio, es un juez que adelanta opinión respecto a esa materia”.









