El martes 18 de junio, Chaco se convirtió en la primera provincia en la que una sobreviviente de ASI (Abuso Sexual en la Infancia), accede a la justicia desde la vigencia de la ley 27.206 āde respeto a los tiempos de las vĆctimasā sancionada en el 2015, por unanimidad en el Congreso de la Nación.
La CĆ”mara Primera en lo Criminal, a cargo de LucĆa Ester MartĆnez Casas, de Resistencia, sentenció a 17 aƱos de prisión por abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal agravado doblemente por el vĆnculo y por ser un menor de 18 aƱos, a Miguel Ćngel Frutos, quien estuviera encargado de la guarda de Victoria (seudónimo que usaremos para resguardar la identidad de la vĆctima), desde 1992 hasta 1995.
La Ley de Respeto al Tiempo de las VĆctimas introdujo una modificación sustancial en el Código Penal al ampliar los plazos de prescripción para los delitos contra la integridad sexual y delitos de trata, cuando la vĆctima sea menor de edad, independientemente del tiempo transcurrido entre el delito y su denuncia.
AsĆ, Victoria, a sus 32 aƱos de edad, pudo denunciar a Miguel Ćngel Frutos, quien -bajo su rol de āpadrastroā- le robó su infancia, cuando ella tenĆa entre 6 y 9 aƱos, y pudo denunciarlo 25 aƱos despuĆ©s de cometido el delito.
LOS TIEMPOS DE LAS VĆCTIMAS
Victoria logró poner en palabras el horror que sufrió, reciĆ©n cumplidos los 11 aƱos, cuando les contó a sus hermanos (de 14 y 15 aƱos) y a su madre lo ocurrido. En los Ā“90, nada se podĆa hacer: su hermano adolescente intentó efectuar la denuncia y en la comisarĆa le dijeron que ya habĆa pasado mucho tiempo.
Ella jamÔs pudo contar detalles de los hechos a su familia. Lo detalló por escrito recién, cuando realizó la denuncia en octubre del 2017.
āEste tipo de crĆmenes son cometidos sin la presencia de testigos, y el pacto de silencio que es la caracterĆstica tĆpica de estos delitos. El niƱo siente la responsabilidad de las consecuencias que traen aparejados estos hechos, no puede procesar lo que ocurre, no entiende muy bien, esto genera un trauma que lleva al silencio, que cuando crece y encuentra las herramientas para poder romper ese silencio, ya es tarde para la justiciaā, fundamentó Leandro Ramirez, abogado de la querella.
ROMPER EL SILENCIO Y DENUNCIAR
Victoria, sin embargo, rompió el silencio a sus 11 aƱos, cuando apenas comprendió el daƱo que le causó el criminal. Sus hermanos, si bien no presenciaron los aberrantes hechos, son testigos de sus 25 aƱos de tristezas, de dolores, cambios de humor, dificultades en sus relaciones familiares y sociales, sus insomnios, sus intentos de suicidios, sus recurrentes crisis y siempre volvĆa a la misma causa: āA mĆ, Miguel me lastimóā, explicaba Victoria, cada vez que sufrĆa una crisis nerviosa. No tuvo contención psicológica, ni acceso a la justicia, solo incertidumbre y miedo, pensando ĀæDónde podrĆa estar su agresor, y cuĆ”ntas vĆctimas mĆ”s habrĆa?
Esto Ćŗltimo, fue lo que motivó a Victoria a tomar la decisión de realizar la denuncia: habĆa identificado al agresor a travĆ©s de las redes sociales, quien se mostraba en pareja con una mujer, madre de una niƱa de unos 5 aƱos, en similares condiciones de vulnerabilidad que las que vivió Victoria. El agresor sexual de niƱas tuvo 25 aƱos de impunidad.









