El exjuez federal de Corrientes Carlos Soto DĆ”vila, dos de sus secretarios y un grupo de abogados, entre otros acusados de integrar una asociación ilĆcita dedicada al cobro de coimas a cambio de alivios procesales para narcotraficantes, comenzaron hoy a ser sometidos a juicio en esa provincia y cinco de los imputados aceptaron condenas en procesos abreviados, informaron fuentes judiciales.
El debate comenzó esta tarde en el Tribunal Oral Federal de Corrientes, integrado por los subrogantes de Chaco, Juan Manuel Iglesias; de Misiones, Manuel Alberto Moreyra y de Formosa, Rubén Quiñónez.
AdemƔs de Soto DƔvila, sus exsecretarios penales Pablo Molina y Federico Grau, estƔn sentados en el banquillo de los acusados cinco abogados, un exintendente y tres narcotraficantes.
La fiscalĆa ante el tribunal encabezada por Carlos Schaefer comunicó en el inicio del debate que acordó cinco juicios abreviados con penas que van de los cinco aƱos y seis meses, a los dos aƱos y ocho meses de prisión.
Los que firmaron juicios abreviados son los traficantes de marihuana de ItatĆ, Carlos Ā«CachitoĀ» Bareiro, a tres aƱos y ocho meses de prisión; SebastiĆ”n Ā«MorenitaĀ» MarĆn, a cuatro aƱos y cuatro meses; y Pablo Torres, a tres aƱos y seis meses.
Asimismo, acordaron los abogados Jorge Vallejos, -tambiĆ©n ex policĆa federal-, por cinco aƱos y seis meses de prisión; y Omar Serial, a dos aƱos y ocho meses; que se suman a condenas previas en causas vinculadas a asociación ilĆcita y narcotrĆ”fico por las que ya purga penas a tres y seis aƱos.
En ese sentido, fuentes del Ministerio PĆŗblico explicaron a TĆ©lam que, salvo Vallejos a quien le cabe su primera sentencia, los demĆ”s tendrĆ”n cómputos de penas ya que estĆ”n condenados en otros juicios por narcotrĆ”fico. De hecho, Torres purga condena en la Unidad Penitenciaria 7 de Resistencia, Chaco; y Bareiro y MarĆn, en la prisión de Marcos Paz.
Los cinco imputados que acordaron procesos abreviados presenciaron el inicio del juicio por videoconferencia y una vez declaradas sus penas, fueron apartados del debate, con lo cual sus abogados tambiƩn se retiraron.
En tanto, el exjuez Soto DĆ”vila llegó acusado de ser organizador de la asociación ilĆcita, asĆ como de cohecho pasivo agravado y prevaricato en calidad de autor, en ocho oportunidades; su exsecretario Molina, por los mismos delitos en cinco oportunidades y Grau, por otras cinco, ambos como partĆcipes necesarios.
Por su parte, el abogado Duylio Barboza Galeano estĆ” acusado de integrar la asociación ilĆcita y reiterar en cuatro oportunidades el delito de cohecho activo agravado, en calidad de coautor; su colega TomĆ”s Viglione en dos oportunidades y quien fuera su jefe en un estudio jurĆdico, Gregorio GimĆ©nez, en tres.
Mientras que al ex intendente de la localidad de Empedrado, Juan Manuel Faraone, se le imputa un hecho como supuesto intermediario de cohecho activo agravado.
En el inicio del juicio las defensas plantearon una serie de nulidades que se habĆan presentado en anteriores etapas de la instrucción y de la llegada del caso al tribunal.
En ese sentido, Valeria Corbacho, defensora de Molina, planteó la nulidad absoluta de todo lo actuado, sobre la base de que el inicio de la causa estĆ” basado en Ā«legajos secretosĀ». Ā«Durante un aƱo y un mes estos legajos que dieron origen a la causa, permanecieron en un Ć©ter donde se iban acumulando pruebas a las que las defensas no tenĆamos acceso; se sacaban y se ponĆan elementos que no conocemos cuando por mucho menos terminó condenado el exjuez (Juan JosĆ©) GaleanoĀ», dijo la abogada.
En el mismo sentido, la defensora de Soto DÔvila, Mariana Barbitta, planteó que hubo violación al principio de juez natural, pues la causa comenzó a ser investigada por el juez Sergio Torres cuando estaba al frente del Juzgado Federal 12 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, asà como a lo que denominó la ausencia de pruebas directas.
De acuerdo con ese planteo, de los ocho hechos que se le imputan al exmagistrado no se desprenden escuchas que refieran al supuesto delito de coimas ni con los abogados que habrĆan oficiado como intermediarios, ni con sus secretarios penales.
SegĆŗn se conoció hoy con la lectura de la acusación, los fiscales Diego Iglesias, por la ProcuradurĆa de Narcocriminalidad (Procunar), y Carlos Stornelli por la primera instancia, les imputan haber percibido $1.345.000, sumando distintos pagos, por diversas resoluciones que representaban alivio procesal para integrantes de las organizaciones narcocriminales de ItatĆ.
Desde la defensa de Soto DĆ”vila, asesorada ademĆ”s por el abogado Juan Francisco Soto DĆ”vila, se niegan esas operaciones y se afirma que el exjuez correntino registró los Ćndices mĆ”s altos de captura de narcotraficantes, asĆ como de secuestro de droga en su jurisdicción.
La próxima audiencia estÔ prevista para el 29 de junio por la mañana, en tanto que se prevé que Soto DÔvila declare en julio.









