Pasaron seis años desde el primer #8M convocado como Paro Internacional de Mujeres en el año 2017 como respuesta a la escalada de violencia contra las mujeres y las disidencias. Desde allĂ, año tras año, las consignas se acumularon, los reclamos crecieron, siempre guardando cierta similitud con las de los años anteriores, porque el pedido sigue siendo el mismo: basta de violencia machista en todas sus formas y expresiones.
Las estadĂsticas de femicidios y de denuncias por casos de violencia de gĂ©nero comenzaron a visibilizarse aĂşn más. Si bien las cifras pueden parecer frĂas, nos permiten saber desde dĂłnde partimos, dĂłnde estamos parados, quĂ© hicimos y quĂ© resta por hacer, porque siempre resta por hacer, porque siempre se debe hacer más.
«Chaco fue la provincia en la que más demandas se atendieron en todo el NEA, con un total de 3,2% del total de la región, esto equivale a que 21.468 residentes chaqueñas atravesaron una situación que las obligó a pedir ayuda»
El Sistema Integrado de Casos de Violencia por Motivos de GĂ©nero (SICVG) perteneciente al Ministerio de las Mujeres, GĂ©neros y Diversidades de la NaciĂłn, presentĂł dĂas atrás el informe estadĂstico 2022 con informaciĂłn que recopila el total de casos entre el 2013 y el 2022.
Cuenta con un total de 669.339 personas asistidas y consultas realizadas en todo el paĂs durante el año pasado, hasta el 31 de diciembre de 2022. De este total la amplia mayorĂa fueron personas que recibieron asistencia (73,1%) y las restantes se comunicaron para realizar consultas al SICVG.
Chaco fue la provincia en la que más demandas se atendieron en todo el NEA, con un total de 3,2% del total de la región, esto equivale a que 21.468 residentes chaqueñas atravesaron una situación que las obligó a pedir ayuda.
Por su parte, Corrientes tiene el 1,5% que representa a menos de la mitad de las asistencias de Chaco (10.230); Misiones 2,7% (17.835) y, muy por debajo, Formosa 0,7% con 4.599 demandas.
Las tres provincias del NEA, con caracterĂsticas sociales similares, que hacen que las necesidades tambiĂ©n sean parecidas, incluso en materia de violencia por razones de gĂ©nero, ponen a Chaco a la cabeza de las polĂticas pĂşblicas de avance para el abordaje y asistencia de las demandas.
Si bien, se siguen reclamando perfeccionar el sistema de atenciĂłn a vĂctimas, existe un sistema. A diferencia del resto de las provincias del NEA con escasa de la temática y escazas polĂticas pĂşblicas vinculadas.

La PolicĂa sigue siendo la instituciĂłn más optada par a pedir ayuda
En este mismo informe tambiĂ©n se registraron las distintas instituciones que intervinieron en situaciones de violencia. Esto demostrĂł que las personas continĂşan tomando a la policĂa como primer espacio de ayuda, ya que fueron prácticamente la mitad del total (49,5%) quienes acudieron a la intervenciĂłn policial.
Por detrás quedaron la intervención de servicios de Justicia con el 43,7%, de centros de salud con 24,6% y de dispositivos de protección integral con el 5,2% que, si bien es la cifra más baja, refleja la demanda de la población a herramientas asistenciales y comprueba la apertura hacia nuevos canales de recepción de denuncias o consultas.
Esta asistencia estatal por violencia de gĂ©nero está disponible en Chaco a travĂ©s de una plataforma vĂctimo-asistencial, que funciona realizando un abordaje integral en cada caso de violencia por razones de gĂ©nero reportado.
Se accede a travĂ©s de una llamada a la guardia de 24 horas al (362) 4970852 o a la lĂnea 137. Una vez tomada la denuncia se despliega una asistencia integral con trabajo articulado con los municipios, comisarĂas, centros de salud y áreas especĂficas del Ministerio de Desarrollo Social.
Se trata de un sistema de tres niveles que abarca tanto a las promotoras como las áreas de género, brindando información del seguimiento de los casos; equipos centralizados que hacen una evaluación de riesgo y el seguimiento para su posterior intervención en caso de ser necesario. Estos datos locales se aportan al SICVG por medio del Programa Acompañar.
«Las tres provincias del NEA, con caracterĂsticas sociales similares, que hacen que las necesidades tambiĂ©n sean parecidas, incluso en materia de violencia por razones de gĂ©nero, ponen a Chaco a la vanguardia de las polĂticas pĂşblicas de avance para el abordaje y asistencia de las demandas»
La violencia psicológica es la más denunciada
SegĂşn el informe, el lugar más inseguro para mujeres y disidencias siguen siendo los hogares: el 97,1% del total de registros se debiĂł a violencia ocurrida en el ámbito domĂ©stico. Esto va de la mano tanto del tipo de violencia ejercida en el que la PsicolĂłgica resaltĂł de entre las demás con el 85%, como de la persona agresora que son en su mayorĂa varones (95,8%) que son o fueron pareja de las vĂctimas.
Los espacios laborales también son denunciados como lugares donde se ejerce violencia de género (1,3%) como asà también figuran la violencia institucional (1,2%) y violencia vinculadas a grupos delictivos (0,3%).
Como se mencionaba anteriormente, la violencia psicolĂłgica fue la más sufrida, segĂşn el informe, entre los años 2013 y 2022. Sin embargo, tambiĂ©n se asistiĂł a personas vĂctimas de violencia fĂsica que presenta una alarmante cifra del 74,3%; de violencia econĂłmica y patrimonial 40% y de violencia simbĂłlica 30,1%. Finalmente, las denuncias y consultas por violencia sexual fueron del 19,2%.
Si bien ninguna persona está exenta de ser vĂctima de una situaciĂłn violenta, hay ciertos rangos de edades que el informe evidencia como las más vulnerables en estos Ăşltimos 9 años. AsĂ, la edad que predomina entre las personas vĂctimas es de entre 30 y 44 años en primer lugar y de entre 19 a 29 años en segundo. Además, el 97,5% de las vĂctimas es mujer, el 53,9% tiene hasta el nivel secundario incompleto, el 1,7% señala estar cursando un embarazo en la actualidad o haber transitado uno recientemente.
Estas cifras son realidades y son historias de personas violentadas, que pudieron pedir asistencia, que encontraron los recursos para denunciar una situaciĂłn que nadie deberĂa vivir. En un nuevo 8M es necesario tener en cuenta que el reclamo continĂşa siendo el mismo, porque la violencia nos sigue atravesando y porque habitar los espacios sin miedo y en total libertad es una lucha a la que no vamos a renunciar.









