La Dra. Andrea Mayol comentó en Radio Sudamericana que desde hace dos años se registra un incremento en la cantidad de casos de madres con problemas de consumo problemático de sustancias. Explicó que cada situación se evalúa para intentar proteger la integridad del menor. Explicó que el pequeño de 21 años permanece internado en estado crítico.
Un bebé de 21 días fue internado de urgencia en un hospital de la provincia de Chaco y permanece en estado crítico tras haber ingresado con una “dificultad respiratoria grave”. El menor se había descompensado en su hogar y que, por su sintomatología, ahora se investiga si ingirió cocaína. El caso es investigado por la Fiscalía N°3, a cargo de Rosana Beatriz Soto.
El episodio ocurrió el pasado domingo cerca de las 16, cuando una mujer ingresó al Hospital Pediátrico de Resistencia -ubicado en el centro de la capital chaqueña- junto a su hijo recién nacido, quien presentaba evidentes complicaciones para respirar.
Desde el establecimiento indicaron que se trataba de una madre de 34 años, de quien no trascendió su identidad, que llegó al lugar por sus propios medios y con el niño en sus brazos. Solicitaba asistencia inmediata. Andrea Mayol, directora de Maternidad e Infancia de la Provincia del Chaco y jefa del Departamento de Perinatología del Hospital Julio C. Perrando de la Ciudad de Resistencia, explicó que el niño permanece en estado crítico, con respiración asistida y los médicos están tratando de resolver su situación.
La especialista reconoció que “el problema principal en este caso es el aspecto social y sanitario”. En este contexto, expresó que “hay un aumento de madres que consumen sustancias y los efectos que producen en los niños, pese a que este caso impacta porque no es habitual”.
Reconoció que “los estudios indican que en madres lactantes no se suspende la lactancia, pero hay un mínimo porcentaje de la sustancia dañina que pasa por la leche materna”. “Es un flagelo que va en aumento en las personas gestantes”, recalcó.
En estos casos, la funcionaria explicó que “se identifica a las madres que son consumidoras y que tienen autonomía para comenzar a tratarse, pero cuando existe riesgo para un menor, se toman otras acciones”. En este caso, recordó que la abuela fue designada como adulto referente “para que resguarde la integridad del niño”.
Estadística preocupante
Mayol señaló que alrededor del 3 o 4 por ciento de las embarazadas llegan con antecedentes de consumo problemático de sustancias. Esto representó en la primera mitad de 2023 a unas 60 embarazadas, es decir un promedio de 10 por mes. Agregó que “desde hace algunos años se ve un leve incremento y en los últimos dos años, cada tres días registramos situaciones”.
La funcionaria también apuntó que “la última instancia es sacar al niño del entorno”, por lo que “siempre se busca a abuelas o familiares que puedan ser responsables”. En tanto, indicó que hay programas de educación sexual para concientizar sobre reproducción y salud sexual para las madres que tengan problemas de consumo.








