Desde la asunción de Javier Milei, el trabajo mediante monotributo creció en 75.676 nuevos puestos, mientras que el empleo registrado en el sector privado se redujo en 138.785 puestos.
El mercado laboral argentino ha retrocedido en los Ćŗltimos nueve meses, con un incremento en el nĆŗmero de monotributistas y una marcada caĆda en el empleo registrado en el sector privado. SegĆŗn un reciente informe del Centro de EconomĆa PolĆtica Argentina (CEPA), desde la asunción de Javier Milei se han sumado 75.676 trabajadores a la categorĆa de monotributistas, reflejando una tendencia hacia la independencia laboral, aunque con menos protecciones y beneficios que el empleo formal.
En paralelo, el informe destaca una pérdida de 138.785 puestos registrados en el sector privado, en contraste con los 3.964 empleos recuperados en agosto. Sin embargo, esta leve recuperación no equilibra la balanza. De hecho, ocho de los catorce sectores analizados registraron bajas en su nivel de empleo.
El estudio tambiĆ©n revela que, a agosto de 2024, el nĆŗmero total de monotributistas se sitĆŗa en 2.113.526 personas, cifra que va en aumento. Ā«Si bien el monotributo permite acceso a obra social y jubilación futura, no otorga derechos laborales como vacaciones o aguinaldoĀ», alertó el CEPA, advirtiendo que esta modalidad se vuelve cada vez mĆ”s comĆŗn, promovida tambiĆ©n por la nueva reforma laboral que amplĆa su uso a figuras de Ā«colaboradoresĀ», evadiendo la relación de dependencia.
La reforma laboral, conocida como Ley Bases, introduce la posibilidad de que un monotributista pueda contratar hasta tres Ā«colaboradoresĀ», sin que esto implique una relación de dependencia formal, lo que implica menos aportes y contribuciones patronales. «¿QuiĆ©n contratarĆa bajo relación de dependencia si puede optar por monotributistas?Ā», cuestiona el CEPA, evidenciando la posibilidad de que el trabajo registrado continĆŗe en caĆda.
Mientras tanto, el sector de empleo en casas particulares y el sector público también reflejan pérdidas. En el trabajo doméstico, se perdieron 13.004 puestos desde que asumió el nuevo gobierno, y en el sector público, 43.781, sumando en total 182.566 empleos asalariados destruidos en estos nueve meses.
A contramano de lo que promete el oficialismo, que sostiene que el sector privado absorberĆ” la oferta laboral tras el recorte en el Estado, la realidad del mercado laboral muestra una mayor caĆda en el sector privado (-2,2%) que en el pĆŗblico (-1,3%).
Con este escenario, especialistas seƱalan que la transformación del empleo formal hacia el trabajo independiente podrĆa conllevar serias implicancias para los trabajadores, limitando sus derechos y beneficios de manera preocupante.








