El plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales; Legislación General; y Presupuesto y Hacienda aprobó por unanimidad de todos los bloques el despacho para el tratamiento de la actualización de la Ley de barrios populares, sancionada a finales de octubre de 2018.
La iniciativa del Poder Ejecutivo, que incorporó finalmente aportes de la oposición, propone en algunos de sus puntos prorrogar la suspensión de los desalojos por diez años, refrenda la actualización del Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP) aprobada por decreto el año pasado, declara la emergencia socio-urbana, sanitaria y ambiental e incorpora la perspectiva de género como criterio de prioridad para la titularidad de lotes con servicios, entre otros temas.
āLa urbanización de barrios populares nos permite mejorar las condiciones de vida de quienes mĆ”s necesitan del acompaƱamiento del Estado y, al mismo tiempo, es un plan de inversión y genera trabajo en los mismos barrios donde se producen las mejorasā, dijo el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Juan Zabaleta.
La Ley sancionada en el 2018 permitió la declaración de interés público de la integración socio urbana y la creación de un fideicomiso como instrumento para lograrlo. El Fondo de Integración Socio Urbana (FISU) que se constituyó en el año 2020 y estÔ compuesto con fondos del Aporte Solidario y Extraordinario de las Grandes Fortunas y del Impuesto PAIS.
āLa polĆtica tiene la responsabilidad de construir grandes consensos que mejoren sustancialmente la calidad de vida de los sectores mĆ”s vulnerados, en cuestiones bĆ”sicas como garantizar infraestructura para que ningĆŗn niƱo o niƱa en nuestro paĆs crezca sin acceso al agua potableā, explica Fernanda MiƱo, secretaria nacional de Integración Socio Urbana y presidenta del FISU.









