Fuerzas de seguridad realizaron allanamientos en los que secuestraron telĂ©fonos celulares y otros dispositivos electrĂłnicos, en el marco de la causa en la que se investiga el intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ocurrido el pasado 1° de septiembre cuando un hombre le apuntĂł y gatillĂł a metros de su cabeza con una pistola que tenĂa cinco balas en el cargador.
Los procedimientos ordenados por la jueza MarĂa Eugenia Capuchetti se realizaron entre la noche del miĂ©rcoles y la madrugada de este jueves en inmuebles vinculados a dos personas que quedaron bajo sospecha a partir de distintas conversaciones de whatsapp que mantuvieron con Nicolás Gabriel Carrizo, el cuarto detenido por el intento de magnicidio que protagonizĂł el procesado Fernando Sabag Montiel.
Las personas que quedaron bajo sospecha son aquellas a las que Carrizo tenĂa agendadas en su celular como «Joa» (Joana Colman) y «Jony White», con quienes mantuvo conversaciones vinculadas a la ataque fallido contra la dos veces expresidenta Fernández de Kirchner, segĂşn pudo reconstruir TĂ©lam de fuentes judiciales.
Los allanamientos
Durante los procedimientos, que fueron al menos dos, llevados a cabo en distintas localidades de la provincia de Buenos Aires, se secuestraron teléfonos celulares de las dos personas y otros dispositivos electrónicos que serán sometidos a peritaje, según pudo reconstruir Télam de fuentes de la investigación.
Los allanamientos se activaron luego de una presentación de la querella de la vicepresidenta, representada por los abogados José Manuel Ubeira y Marcos Aldazabal en la que se solicitaba investigar, entre otras cosas, el posible móvil económico que pudo haber motivado a Sabag Montiel y su pareja Brenda Uliarte a intentar cometer el magnicidio.
La punta para avanzar sobre la posible motivación económica de Sabag Montiel surgió de un diálogo detectado por los abogados de la vicepresidenta en uno de los grupos de whatsapp que integraba donde, el 15 de agosto pasado, escribió: «Yo quisiera hacerme el vendedor y meterle un corchazo», informaron fuentes judiciales.
En esa misma conversación, y al referirse a Brenda Uliarte y sus planes magnicidas, Sabag Montiel escribió: «Yo a ella la trato de bajar, pero a mi me importa la plata, si nos compran o le dan un laburo, ya está salvada, bienvenido sea».
Las referencias al tema econĂłmico coinciden con otros mensajes detectados por los abogados de la querella donde una persona agendada como «Joa» en el telĂ©fono de Gabriel Nicolás Carrizo, lĂder del grupo, sostuvo que sabĂa que lo habĂa hecho por plata.
«Se que lo hizo por plata, por acomodo, asĂ que el chabĂłn en cuatro años ponele que sale y sale reacomodado mal eh… a ver, como les vuelvo a repetir, uno por plata se vende Âżsi? Pero si, si los nombro a ustedes, eso si asĂ que fĂjense bien… y no solo a ustedes cinco porque nombro a más personas, fĂjense bien», escribiĂł «Joa» en un grupo de whatsapp que compartĂa con Carrizo.
Las conversaciones de las que participa «Joa», en las que exhibe poseer informaciĂłn sensible y eventualmente reservada, ocurrieron despuĂ©s de que se produjera la detenciĂłn de Uliarte, la noche del domingo 4 de septiembre, cuando en el expediente regĂa el secreto de sumario.
En la misma presentaciĂłn judicial los abogados de la vicepresidenta habĂan reclamado tambiĂ©n que se avance con la identificaciĂłn de la persona a la que Carrizo tenĂa agendada en su celular como Jony White, algo que ya ocurriĂł y devino en nuevas medidas.
Ese contacto mantuvo un diálogo con Carrizo que para la querella podrĂa ser determinante. «Estamos pensando matar al jefe de La Cámpora esta vez», «están llegando todos», «Si querĂ©s venir», «Vamos a tener una charla grupal», fueron los mensajes que Carrizo le enviĂł al contacto «Jony Withe» el 1° de septiembre a las 23.40, dos horas despuĂ©s, del ataque fallido a la vicepresidenta. El contacto «Jony White» respondiĂł: «Los sicarios…».









