La Hemoglobinuria ParoxĂstica Nocturna (HPN) es una enfermedad «rara y poco frecuente» que se distribuye igual en hombres y en mujeres pero que de no ser tratada «puede generar un impacto significativo en la calidad de vida».
La Hemoglobinuria ParoxĂstica Nocturna (HPN) es una enfermedad «rara y poco frecuente» que se distribuye igual en hombres y en mujeres pero que de no ser tratada «puede generar un impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen», advirtieron especialistas en hematologĂa, en el marco del DĂa Mundial de la HPN, que se conmemora el 24 de octubre.
Natalia Carnelutto, mĂ©dica del Servicio de HematologĂa del Hospital de ClĂnicas, precisĂł que en Argentina la incidencia del HPN es de entre «1 y 1,5 casos por cada millĂłn de personas por año» y que «anualmente se diagnostican alrededor de 50 casos» por lo que «puede haber actualmente 500 personas con esta enfermedad en el paĂs».
Carnelutto indicĂł que esta enfermedad «es caracterĂstica de las personas en edad joven, alrededor de 35 años, y la causa más frecuente de mortalidad asociada son las trombosis».
SegĂşn la especialista, la HPN es una enfermedad genĂ©tica no hereditaria que codifica ciertas proteĂnas que se expresan y posicionan en la membrana exterior de los glĂłbulos rojos.
«Lo que provoca dicha mutaciĂłn es que las cĂ©lulas sanguĂneas pasan a ser consideradas como extrañas por una parte del sistema inmune de nuestro cuerpo cuya funciĂłn es destruir esos ‘supuestos invasores’ atacando al glĂłbulo que considera es extraño al cuerpo, lo ataca y lo rompe», señalĂł.
Esa ruptura es la que favorece a la formaciĂłn de trombos y genera otros sĂntomas de la HPN.
Los signos más frecuentes de la enfermedad es la anemia, caracterĂsticamente la anemia hemolĂtica, las citopenias (glĂłbulos rojos, blancos y plaquetas bajas), porque se asocia a fallos medulares, y las trombosis (coágulos de sangre que se forman en el interior de un vaso sanguĂneo y que puede dificultar o impedir la circulaciĂłn).
«Esos son los tres signos cardinales de la enfermedad pero hay otros signos y sĂntomas muy frecuentes, como por ejemplo la fatiga, que se da en el 90% de los pacientes, el dolor abdominal, la cefalea, la disfagia o el dolor para tragar, como otros sĂntomas frecuentes», expresĂł Carnelutto.
Otro posible sĂntoma es la orina de color oscuro, y que la trombosis es el sĂntoma «más complejo para la salud, ya que entre el 30% y 40% de los pacientes con HPN que no están adecuadamente tratados o no tienen la enfermedad bajo control puede llegar a tener un episodio de trombosis».
En ese sentido, aseguraron que la trombosis asociadas a la HPN pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, y puede dañar órganos vitales como los riñones o los pulmones, lo que puede causar un deterioro de la calidad de vida general y, potencialmente, llevar a una muerte prematura del paciente.
Sin embargo, destacaron que si la enfermedad está bien tratada, es una patologĂa «con buen pronĂłstico».
El estudio para realizar el diagnĂłstico es sencillo, ya que se hace a travĂ©s de un estudio de sangre comĂşn, en el que se solicita al laboratorio un estudio especĂfico denominado «citometrĂa de flujo» que determina la presencia de poblaciones anĂłmalas de glĂłbulos rojos y de otras cĂ©lulas sanguĂneas.
Carnelutto señalĂł que hasta el 2007 no habĂa tratamiento para esta enfermedad y apuntĂł que «antes de ese año solo podĂamos ayudar al paciente a mitigar algunos de los sĂntomas más graves y la expectativa de vida era de alrededor de una dĂ©cada».
A partir de este primer tratamiento, la situación de los pacientes cambió «en forma radical» y «no tienen alguna complicación particular, acceden a una expectativa y calidad de vida muy cercana a la de las personas sanas de su mismo género, condición y edad».
Para la especialista, es necesario pensar a esta enfermedad en pacientes jĂłvenes con trombosis en sitios inusuales que «deberĂan estudiarse» ya que el HPN se ha convertido en una enfermedad «de bastante buen pronĂłstico».
Fuente: Télam








